La policía francesa arrestó a 420 personas —incluidos 166 menores— por presuntos delitos de piromanía o negligencia grave luego de una temporada de incendios que devastó casi 120.000 hectáreas y obligó a evacuar a 224.000 personas.
El Ministerio del Interior y el presidente Emmanuel Macron catalogaron la crisis ambiental como la más grave vivida en el país desde la Segunda Guerra Mundial, impulsada por olas de calor extremas y sequías prolongadas.
Las autoridades señalaron que la actividad humana originó el 90% de los siniestros, abarcando desde actos deliberados por venganza o interés económico hasta conductas imprudentes como barbacoas o colillas encendidas.
Ante la gravedad de los daños, la fiscalía advirtió que imputará delitos por poner en peligro la vida a quienes incurran en negligencias en zonas arboladas, con penas que alcanzan hasta 15 años de prisión y multas de 150.000 euros. (Agencias)
