La empresa japonesa Iris ha desarrollado un sistema que promete transformar la forma en que se realizan las pruebas de gripe. Su dispositivo, llamado Nodoca, permite obtener un diagnóstico en apenas diez segundos mediante una fotografía de la garganta, evitando el tradicional y molesto hisopado nasal. La innovación ya se encuentra en funcionamiento en más de 2.000 centros médicos de Japón y ha despertado interés internacional por su rapidez y comodidad.
El procedimiento es sencillo: el médico acerca una pequeña cámara a la faringe del paciente y el sistema cruza la imagen con los síntomas registrados durante la consulta. En cuestión de segundos, la inteligencia artificial devuelve una evaluación precisa. La clave está en la combinación de hardware y software, pues Iris diseñó tanto la cámara como el algoritmo que interpreta las imágenes. “La diferencia está en cómo se recogen los datos”, explica Sho Okuyama, fundador de la compañía, subrayando que el dispositivo es tan importante como la IA que lo respalda.
El desarrollo de Nodoca tomó alrededor de tres años, durante los cuales Iris colaboró con un centenar de centros médicos y recopiló cientos de miles de fotografías de gargantas en condiciones reales. Ese entrenamiento permitió que la IA aprendiera a identificar patrones invisibles para el ojo humano, de manera similar a cómo se detectan anomalías en tomografías. En 2022, el sistema se convirtió en el primer dispositivo médico con inteligencia artificial de Japón en recibir la categoría de “nuevo dispositivo médico” y logró cobertura del seguro nacional de salud, lo que facilitó su expansión.
Desde entonces, la base de datos inicial se ha multiplicado hasta alcanzar millones de imágenes de gargantas, un recurso que fortalece la precisión del sistema y crea una ventaja competitiva difícil de igualar. Cualquier empresa que desee competir necesitaría desarrollar su propia cámara y reunir un volumen comparable de datos, un reto que requiere tiempo y recursos considerables.
La utilidad de Nodoca no se limita a la gripe. En octubre de 2025, el dispositivo recibió una aprobación adicional para su uso en la detección de la Covid-19. Actualmente, Iris investiga si las características visibles en la mucosa y los vasos sanguíneos de la garganta pueden revelar patrones asociados con enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión. Paralelamente, otros equipos científicos exploran cómo la inteligencia artificial puede contribuir al diseño de vacunas contra la gripe estacional y el virus H5N1.
El futuro que imagina Okuyama es ambicioso: dentro de una década, una sola fotografía podría bastar para realizar múltiples pruebas médicas. El coste de la inferencia de la IA es muy bajo, lo que permitiría añadir nuevos análisis sin encarecer el procedimiento. Aunque esa posibilidad aún se encuentra en fase de investigación, la visión apunta a un escenario en el que la prevención y el diagnóstico se vuelvan más accesibles y menos invasivos.
Por ahora, Nodoca sigue concentrado en Japón, donde su uso cotidiano continúa ampliando la base de datos y perfeccionando el sistema. La combinación de innovación tecnológica, experiencia clínica y respaldo institucional lo ha convertido en un referente de cómo la inteligencia artificial puede transformar la medicina práctica, ofreciendo diagnósticos más rápidos, cómodos y precisos.
