El acuerdo alcanzado entre el Gobierno boliviano y el Fondo Monetario Internacional (FMI) contempla la aplicación de medidas para fortalecer las redes de protección social y evitar que el costo del ajuste económico recaiga principalmente sobre las familias pobres y los sectores más vulnerables.
El documento establece que el Gobierno deberá destinar recursos adicionales a programas de protección social como parte de las reformas económicas comprometidas. El objetivo es que la reducción del déficit fiscal y las medidas de ajuste no profundicen las dificultades económicas de quienes tienen menores ingresos.
El secretario del Comité de Política Financiera de la Cámara de Diputados, José Luis Porcel, comparó esta propuesta con el antiguo Fondo Social de Emergencia, creado por el 21060 para atender los efectos sociales de la crisis económica. Según explicó, este tipo de mecanismos busca amortiguar el impacto de las reformas y evitar que las dificultades económicas deriven en mayor pobreza o conflicto social.
El programa también plantea mejorar la cobertura y focalización de los programas sociales, hacer más efectiva la ayuda estatal, reducir la informalidad y generar mayores oportunidades de empleo.
Porcel explicó que estas medidas adquieren mayor importancia cuando un programa de ajuste puede provocar un aumento de la pobreza o generar descontento social. En ese contexto, dijo que se busca proteger partidas esenciales destinadas a salud y educación durante un período de contracción económica.
El acuerdo forma parte de un programa de 36 meses bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF), por aproximadamente $us 1.900 millones, destinado a respaldar las reformas económicas impulsadas por el gobierno de Rodrigo Paz.
De acuerdo con el FMI, este financiamiento también podría facilitar el acceso de Bolivia a nuevos créditos del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos internacionales. El objetivo es conformar un paquete de financiamiento que alcance al menos $us 5.000 millones durante el período del programa.
Frente a este escenario, el Gobierno puso en marcha un programa de reformas orientado a recuperar la estabilidad económica y ordenar las cuentas públicas, además de modificar el régimen monetario y cambiario y fortalecer la política monetaria.
Porcel señaló que uno de los compromisos asumidos por el Ejecutivo es llegar a “cero del déficit fiscal”, además de fortalecer la gobernanza y la autonomía operativa del Banco Central de Bolivia.
Por otro lado, la protección de familias vulnerables será vital para que el gobierno de Rodrigo Paz aplique las medidas correctivas o antipopulares, con el objetivo de corregir los errores de la anterior administración del Estado y salir de la crisis económica y energética en la que se encuentra hoy el país. De acuerdo con la Fundación Jubileo, la recuperación tomará alrededor de 7 años, en el mejor de los casos. (Erbol/EL DIARIO)
Se vienen tres años de reforma
Acuerdo entre Gobierno y FMI pide protección social
> Autoridades gubernamentales deberán destinar recursos adicionales como parte de las reformas económicas comprometidas. El objetivo es reducir el déficit fiscal y que las medidas de ajuste no profundicen las dificultades económicas de quienes tienen menores ingresos.
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