Agosto, para miles de bolivianos, es conocido como el mes de la Pachamama o Madre Tierra, por ello se le brinda ofrendas pidiéndole favores o agradeciéndole por todo lo que recibieron. Comerciantes preparan las tradicionales mesas, utilizadas en las distintas ceremonias y con varios elementos que tienen un importante significado para los creyentes. EL DIARIO le comparte algunos de ellos.
De acuerdo con el experto en cultura andina y jefe de Extensión del Museo de Etnografía y Folklore (Musef), Milton Eyzaguirre, para la cultura andina este mes “la Pachamama tiene la boca abierta para recibir el alimento, las ofrendas”. Por eso, miles de familias preparan las mesas o waxt’as pidiendo protección, salud, trabajo y prosperidad, entre otras cosas.
Asimismo, la amauta Mónica Mamani explicó que “para algunas personas es mejor ofrecer la mesa el primer día del mes, así la tierra recibe bien el alimento, porque está hambrienta”. Aunque, otros también ofrecer sus ofrendas a mediados de mes, “porque es cuando de nuevo le da un poco de hambre” y otras personas, prefieren hacerlo el fin de mes “para despacharla bien alimentada”.
La avenida Max Paredes, calle Santa Cruz y la Ceja de El Alto, son los sectores en los que se advierten a decenas de vendedoras conocidas como chifleras, quienes arman las mesas de acuerdo con lo que el creyente quiere pedir u ofrecer a la Madre Tierra.
SIGNIFICADO
Expertos, chifleras, amautas, yatiris y población en general, coinciden que cada elemento que forma parte de los rituales tiene un significado importante.
En principio, la ofrenda debe ser armada sobre papel blanco que sirve de envoltorio. Luego, al medio y haciendo una especie de circulo se extiende lana de llama o fibra de oveja teñida de diferentes colores.
Sobre eso y dentro del círculo formado, se colocan los elementos, entre ellos: la q’uwa o koa, una planta con olor penetrante que, según las creencias, su aroma es del agrado de las divinidades.
Untu o cebo de llama, que es grasa extraída del animal. Representa la “carne” y el “aceite” de la mesa. Se lo usa para frotar o untar los componentes de la mesa ritual. Otros, con esto, moldean figuras como llamas para pedir una buena producción.
Azúcar o chancaca, es el dulce para la madre tierra. En algunos casos, también colocan fruta para que también endulce la ofrenda.
Copal e incienso sirven para purificar el ambiente de malas energías, también para que las oraciones se eleven hacia lo sagrado y como guía aromática para atraer y recibir a la Pachamama.
Coca, cada hoja es colocada con intenciones específicas. Se ponen 12, en alusión a los meses del año.
Pan de oro y de plata. Una especie de láminas de papel, de esos colores, que representan la buena fortuna y simbolizan riqueza. Se las utiliza para envolver o decorar el sullu o el cebo de llama.
Alcohol, se lo usa para la ch’alla sobre las ofrendas. También se lo ofrece a la Pachamama como muestra de respeto y cariño.
Misterios: son dulces de diferentes tamaños y formas. Simbolizan o se relacionan con los pedidos del creyente, pueden ser en forma de cosas como casas, negocios, vehículos y otros.
La nuez también forma parte de la ofrenda como alimento para la Madre Tierra. Además, se asocia al estado emocional de la personal, así como a su economía y salud.
Al partirlo, es una especie de indicador de suerte, pues si está sano, entero y de color natural es signo de buen augurio, pero si está negro, partido en pedazos y dañado, augura mala fortuna.
La canela, que simboliza cualidades éticas y espirituales como la bondad, la calma y la ausencia de conflictos. Por su aroma, se dice que conecta a los planos espirituales.
Uno de los elementos que es muy conocido, pero que no necesariamente está en todas las mesas es el sullu o feto de llama, vicuña o alpaca, con y sin pelaje. Representa equilibrio, vida pura, equilibrio, protección y suerte.
Los preparados también pueden llevar, vino blanco y tinto: simbolizan la dulzura, la gratitud, la armonía y la unión entre la naturaleza y el ser humano. Dulces en formas de figuras, elaboradas de azúcar y harina. Son como amuletos.
