La coalición militar liderada por Arabia Saudita ejecutó ataques aéreos en la provincia yemení de Hudeida y la isla de Kamaran en respuesta a un bloqueo marítimo y agresiones contra buques mercantes sauditas por parte de los rebeldes hutíes (alineados con Irán).
La operación —calificada como «proporcionada» por Riad— se da luego del colapso de la tregua de 2022 y amenaza con reactivar el conflicto a gran escala, poniendo en riesgo el tráfico de petróleo en el mar Rojo, las rutas de ayuda humanitaria y los esfuerzos de mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Omán. (Agencias)
