Lic. Jaime J. Ticona Pardo, Fisioterapeuta Kinesiólogo – 72556224
La Esclerosis Múltiple (EM) o «la enfermedad de las mil caras».
Este concepto no es casualidad: al afectar al sistema nervioso central, se manifiesta de forma completamente diferente en cada persona.
En la práctica profesional se ven a diario cómo estas condiciones desafían el movimiento del cuerpo, pero a su vez, cómo el cuerpo posee una capacidad asombrosa para adaptarse y seguir adelante.
A continuación, desglosamos qué es realmente esta enfermedad, cómo impacta al cuerpo y por qué el movimiento guiado es uno de sus mejores tratamientos.
«CORTOCIRCUITO» BIOLÓGICO:
¿QUÉ OCURRE EN EL SISTEMA NERVIOSO?
Para entender la EM, imagina que los nervios de tu cerebro y tu médula espinal son cables eléctricos. Estos cables están cubiertos por una capa aislante llamada mielina, que permite que las órdenes de movimiento viajen a toda velocidad.
En la Esclerosis Múltiple, el propio sistema inmunitario del cuerpo se confunde y ataca esta capa aislante por error.
Cuando ocurre la desmielinización (la pérdida de esa capa protectora), la fibra nerviosa queda expuesta. Esto interrumpe o ralentiza los impulsos eléctricos que van desde el cerebro hacia los músculos. Al sanar, ese daño deja una pequeña cicatriz o tejido endurecido, que es precisamente de donde proviene el término esclerosis (que significa endurecimiento).
SÍNTOMAS COMUNES EN EL ÁMBITO MOTOR
Debido a que las cicatrices pueden aparecer en cualquier zona del cerebro o de la médula, los síntomas varían drásticamente.
Sin embargo, en la consulta de fisioterapia los motivos más frecuentes de intervención son:
- Fatiga patológica: Una debilidad extrema que no guarda relación con el esfuerzo físico realizado y que suele empeorar con el calor (fenómeno de Uhthoff).
- Espasticidad: Rigidez y tensión muscular involuntaria que dificulta la fluidez de los movimientos.
- Alteraciones del equilibrio y la marcha: Sensación de inestabilidad o tropiezos frecuentes debido a fallos en la coordinación (ataxia).
- Debilidad muscular: Pérdida de fuerza, comúnmente en las piernas, lo que genera dificultades para levantar la punta del pie al caminar.
EL PAPEL CRUCIAL DE LA FISIOTERAPIA
Hace décadas se pensaba erróneamente que las personas con EM debían evitar el ejercicio para no fatigarse. Hoy en día, la evidencia científica demuestra todo lo contrario: el movimiento dosificado cambia el curso funcional de la enfermedad.
Nuestra principal herramienta de trabajo es la neuroplasticidad: estimular al cerebro mediante ejercicios específicos para que cree rutas neuronales alternativas que compensen las zonas dañadas.
OBJETIVOS TERAPÉUTICOS PRINCIPALES:
- Reeducación de la marcha: Entrenar el patrón del paso, el braceo y las reacciones de equilibrio para prevenir caídas.
- Manejo del tono muscular: Utilizar técnicas de estiramiento y movilización para reducir la rigidez de la espasticidad.
- Entrenamiento de fuerza funcional: Ejercicios que simulen actividades de la vida diaria (levantarse de una silla, subir escalones) para mantener la autonomía el mayor tiempo posible.
- Conservación de la energía: Enseñar al paciente a planificar su actividad física para mantenerse activo sin llegar al punto de la fatiga extrema.
La Esclerosis Múltiple es una condición crónica y compleja, pero un diagnóstico temprano, combinado con un tratamiento farmacológico adecuado y fisioterapia personalizada, permite que las personas que la padecen mantengan una vida activa, independiente y de altísima calidad.
Para diseñar un programa de ejercicios en casa para una persona con Esclerosis Múltiple, la clave absoluta es la moderación y la seguridad. Buscamos activar el sistema nervioso sin llegar a agotar las reservas de energía, evitando desencadenar la fatiga patológica.
Es fundamental realizar estos ejercicios en un ambiente fresco, ya que el aumento de la temperatura corporal puede ralentizar de forma temporal la conducción nerviosa.
* Regla de oro de la fatiga: Si en una escala del 1 al 10 (donde 10 es el agotamiento absoluto) sientes que tu esfuerzo supera el nivel 6 o 7, detén el ejercicio. En la Esclerosis Múltiple, «más» no siempre es mejor; el descanso estructurado es parte del tratamiento.
“EL MOVIMIENTO ES TU PROPIA MEDICINA, SOLO HAY QUE AJUSTAR LA DOSIS”.
Lic. Jaime J. Ticona Pardo, Fisioterapeuta Kinesiólogo – 72556224
