Ante la temporada invernal y, por ende, el aumento de infecciones respiratorias, el Ministerio de Salud y Deportes compartió una guía para cuidar a un paciente con gripe común o resfriado, en su hogar. De la misma manera, existen acciones que pueden evitar los resfríos o la propagación de estos.
De acuerdo con un escrito de ese ministerio, cuando hay una persona enferma de resfriado o gripe, hay cuatro acciones que ayudan a evitar que el virus se propague al resto de los habitantes de la vivienda.
La primera. Abrir las ventanas de las habitaciones al menos tres veces al día por 15 minutos, cuidando que no exista cruce de aire. Para evitar enfriamiento en la persona enferma, se la debe abrigar bien o trasladarla momentáneamente a otro ambiente mientras se ventila su cuarto. Esto permite renovar el aire y reducir la carga viral.
Segunda. Con un paño humedecido en alcohol al 70% se puede limpiar y desinfectar manijas de puertas, interruptores de luz, barandas, mesas de noche y el teléfono celular del paciente.
Tercero. Los platos, vasos y cubiertos deben ser de uso personal y lavarse por separado con abundante agua tibia y detergente.
Cuarto. Además, el paciente debe usar pañuelos desechables y eliminarlos inmediatamente en una bolsa de plástico cerrada dentro de la habitación.
Adicionalmente a estos, en Bolivia, el uso de la medicina tradicional es un recurso valioso que ayuda a aliviar el malestar general y mantener la hidratación, siempre y cuando se utilicen como complementos y nunca como sustitutos del tratamiento prescrito por un especialista.
En ese sentido, se recomienda el uso responsable de mates e infusiones calientes de plantas como Wira Wira (Huira-huira), manzanilla y jengibre, acompañadas con limón y miel, que son excelentes aliados para calmar la irritación de la garganta, aliviar la tos de forma natural y mantener el cuerpo hidratado. Lo ideal es tomarlos tibios, no calientes.
Las vaporizaciones con manzanilla o agua con sal, también ayudan, pues humedecen el ambiente y ablandan la mucosidad de las vías respiratorias. Sin embargo, es importante recordar que las vaporizaciones deben realizarse con precaución para evitar quemaduras, especialmente en niños, y mejor evitar hacerlas de forma directa sobre el rostro.
De la misma manera, la alimentación resulta muy importante. El consumo de caldos de pollo tibios a calientes o verduras aporta nutrientes de fácil digestión y ayuda a reponer los líquidos que el cuerpo pierde a causa de la fiebre.
CONSEJO
Desde el Ministerio de Salud recordaron que los síntomas comunes, como fiebre y dolor de cuerpo, deben ser monitoreados de manera constante y si el paciente presenta dificultad severa para respirar, dolor persistente en el pecho o somnolencia extrema, no se automedique y siempre acude al centro de salud más cercano.
