Alejandro Flores del canal de Youtube EDI TV BOLIVIA
El nuevo tipo de cambio oficial, que desde esta semana se aproxima a los 10 bolivianos por dólar, representa para el analista económico Ramiro Cavero el reconocimiento de una realidad que el mercado ya venía reflejando desde hace varios meses, quien explicó que el ajuste oficial prácticamente iguala el valor que ya se manejaba en el mercado paralelo y marca el inicio de una nueva etapa para la economía boliviana.
Uno de los primeros efectos, sostuvo, debería ser que la población pueda acudir a las entidades financieras y adquirir dólares al nuevo tipo de cambio oficial, siempre y cuando el gobierno garantice la disponibilidad de divisas, sin embargo, advirtió que ese será precisamente el primer gran reto.
El economista explicó que uno de los impactos inmediatos será el incremento en el costo de los productos importados que pagan tributos aduaneros, vehículos, electrodomésticos y otros bienes importados deberán cancelar impuestos calculados sobre el nuevo tipo de cambio, lo que inevitablemente terminará reflejándose en mayores precios para el consumidor final.
En el caso de los automóviles, donde además del IVA se pagan otros gravámenes, el efecto será mucho más evidente. Cavero indicó que uno de los conflictos que comienza a resolverse es el de los contratos de anticrético pactados en dólares, durante los últimos meses, muchas personas enfrentaban dificultades para devolver el dinero recibido debido a la diferencia existente entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
Con la nueva cotización, esa brecha prácticamente desaparece y las pérdidas económicas para ambas partes se reducen considerablemente, aunque considera necesaria la medida, Cavero afirmó que Bolivia deberá acostumbrarse a convivir con un tipo de cambio más flexible.
A diferencia del antiguo sistema fijo, ahora existirán mayores variaciones, lo que podría generar incertidumbre en una primera etapa, la gente necesita certidumbre para producir, importar, exportar e invertir. Un tipo de cambio variable siempre genera expectativas y especulación hasta que el mercado logre estabilizarse, para mantener estable el nuevo tipo de cambio, el analista considera imprescindible que el país obtenga una importante inyección de divisas, en ese escenario, sostuvo que un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) cobra mayor importancia, explicó que el organismo internacional es una de las pocas fuentes capaces de proporcionar recursos de libre disponibilidad que permitan fortalecer las reservas internacionales y sostener el nuevo esquema cambiario.
Respecto a la preocupación de muchas personas por sus préstamos bancarios, Cavero aclaró que la mayoría de los créditos otorgados en Bolivia fueron desembolsados en bolivianos y continuarán pagándose en esa misma moneda, aseguró que el cambio oficial del dólar no modifica el monto de las deudas ya contraídas, el economista sostuvo que el verdadero desafío del país continúa siendo estructural.
Bolivia necesita generar más dólares mediante mayores exportaciones, atraer inversión privada nacional e internacional y reducir el déficit de la balanza de pagos, recordó que durante los últimos años salieron más divisas de las que ingresaron al país, situación que provocó la caída de las reservas internacionales.
Asimismo, indicó que el nuevo tipo de cambio puede favorecer la competitividad de los exportadores y, al mismo tiempo, hacer que los productos importados paguen mayores impuestos, incrementando la recaudación fiscal.
Finalmente, Cavero afirmó que el Estado ya no cuenta con recursos suficientes para financiar grandes proyectos en sectores estratégicos como hidrocarburos, minería, energía eléctrica y litio, es por ello, considera indispensable atraer inversión extranjera mediante reglas claras y seguridad jurídica.
En ese sentido, señaló que uno de los principales obstáculos es la imposibilidad de recurrir a arbitrajes internacionales, mecanismo que brinda confianza a los inversionistas.
