Esta Copa del Mundo que estamos viviendo mide diferencias entre selecciones, la clara evidencia hasta ahora es que existe una brecha grande entre el fútbol europeo y el fútbol latino: las diferencias se han acrecentado más respecto al Mundial de Catar.
Claramente se aprecia que en este 2026 prima lo físico, prima la supremacía táctica en los seleccionados que van avanzando fases, por ejemplo, hay un avance significativo en el fútbol africano, ya no hay equipos sorpresa, son una realidad para medirse con cualquiera de los grandes, mano a mano.
En cuanto al fútbol latino, nos quedaba esperar buenos resultados de Ecuador y Uruguay, que lamentablemente fueron eliminados de manera prematura, sin embargo, para Ecuador la campaña fue positiva. De Uruguay es mejor no opinar.
Ahora, Paraguay es la gran esperanza, pese a que comenzó mal. Pero pasó a los octavos de final eliminando a uno de los equipos favoritos como Alemania. Esperemos que no sea pura fortuna. Colombia es un capítulo aparte, digno de análisis por la superación que demostró.
De Argentina, cabe recalcar, que es la campeona del mundo y tal parece que no quiere soltar ese título. Sabemos que la mirada del mundo está puesta en Lionel Messi, que sin duda está haciendo méritos para volver a levantar la Copa del Mundo. Pero, Brasil es el capítulo triste, no se espera nada, porque ya no es el mismo seleccionado de antes que jugaba, goleaba y gustaba. Ahora está en la transición de dejar de ser el creador del “juego bonito”. Con el cambio de director técnico, Carlo Ancelotti, se ve claro que trata de ser una imitación del fútbol europeo que es más frío y de laboratorio.
En cambio, vemos mayor avance en los equipos europeos, que, salvo algunas excepciones, han pasado de forma esperada a los octavos de final, con una base sólida de preparación física que permite velocidad en la cancha, aplicación táctica casi perfecta, como es el caso de Francia o España y otros planteles que aparte de tener las virtudes mencionadas, tienen garra y pundonor como es el caso de Bélgica, que hasta el momento dio la gran sorpresa de este torneo, el más grande de todos los tiempos.
LA COLUMNA
EL MUNDIAL QUE MIDE LAS DIFERENCIAS
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