La selección de Portugal obtuvo una agónica remontada sobre Croacia (2-1), afianzando su pase a los octavos de final de la Copa del Mundo. El próximo rival de la nación de Cristiano Ronaldo será España, en un duelo para alquilar balcones.
Fue un partido de mucho roce. Existió, desde la previa, una fuerte expectativa entre las figuras Modric y Ronaldo, ambos en su despedida en los mundiales. El primer tiempo terminó 0-0, con Croacia anunciando su mayor interés de ganar el partido.
En la segunda parte, Croacia fue más agresivo y pudo anotar el primer gol por intermedio de Ivan Perišić, a los 53 minutos, luego de varios intentos.
Portugal despertó, pese a que no lo mereció. Ronaldo anotó el empate por la vía del penal, a los 68’.
El drama fue visible en todos los jugadores. Ronaldo fue reemplazado y los portugueses se encomendaron a otro héroe. Fue Gonçalo Ramos, quien a los 94’ le dio la victoria a Portugal.
El lance tuvo más de diez minutos de adición. Justo en los segundos finales, Croacia pudo marcar el empate, pero el árbitro, en una decisión polémica, determinó anular la jugada por posición adelanta. Una determinación muy discutida y lamentada por los croatas.
41 veces jugaron España y Portugal. Hubo 18 empates y 17 victorias españolas.
