La Fiscalía Departamental de Santa Cruz investiga un presunto caso de infanticidio tras el hallazgo sin vida de una recién nacida de aproximadamente 10 días de edad en la zona norte de la ciudad, hecho que derivó en la aprehensión de los progenitores y de otro familiar, mientras continúan las pericias para establecer las causas del deceso.
El cuerpo de la menor fue encontrado entre matorrales en inmediaciones de la avenida G77, en el municipio de Warnes, durante un operativo conjunto del Ministerio Público, la Policía Boliviana y el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que realizaron el levantamiento legal del cadáver y la recolección de indicios en el lugar.
De acuerdo con el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, la investigación se activó luego de que la tía de la bebé presentara una denuncia por desaparición, lo que motivó el despliegue de personal policial y fiscal hasta el domicilio de los familiares y posteriormente hasta la zona donde fue hallado el cuerpo.
Zeballos informó que, según las primeras declaraciones testificales y los elementos preliminares del cuaderno de investigación, el hecho habría sido planificado y habría contado con la participación de los progenitores y otro familiar, quien también fue aprehendido. En ese marco, los padres de la menor y un tío paterno permanecen en celdas policiales a la espera de su audiencia cautelar.
Dentro de las hipótesis que maneja la investigación, se establece que a la recién nacida se le habría suministrado una sustancia o medicamento que habría provocado su muerte, extremo que será determinado mediante la autopsia médico-legal y el análisis toxicológico correspondiente.
El fiscal remarcó que, pese a los indicios iniciales y declaraciones recabadas, será el examen forense el que establezca con precisión la causa del fallecimiento y la posible responsabilidad de los implicados.
En otra de las versiones del caso, se conoció que el levantamiento del cuerpo se realizó cerca del mediodía y que el propio padre de la menor habría conducido al personal del IDIF y del Ministerio Público hasta el lugar exacto donde se encontraba el cadáver.
El cuerpo de la recién nacida fue trasladado a la morgue correspondiente, mientras el caso fue tipificado preliminarmente como infanticidio, delito que en la legislación boliviana contempla una pena de hasta 30 años de privación de libertad.
Las investigaciones continúan en curso y se espera un informe actualizado por parte de las autoridades en las próximas horas.
