La popular «Ley de Nietos» (vigente desde 2022) permitió a hijos y nietos de exiliados durante la Guerra Civil y el franquismo recuperar la nacionalidad española sin necesidad de haber residido en España.
Aunque el plazo para presentar nuevas solicitudes cerró definitivamente en octubre de 2025, los consulados continúan colapsados procesando los cientos de miles de expedientes que ingresaron a tiempo.
La norma ha vuelto al ojo de la tormenta política debido al masivo incremento del censo electoral en el extranjero, el cual superó los 3,2 millones de inscritos.
Mientras el Gobierno defiende la medida como una reparación histórica, la oposición denuncia un presunto uso electoralista del censo externo y exige mayores controles, en sintonía con países como Italia y Portugal que recientemente endurecieron sus leyes de ascendencia por sospechas de fraude. (Agencias)
