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La historia de Minions & Monstruos

En las películas de Illumination de Mi Villano Favorito y Minions, los minions se han convertido en los personajes animados más reconocidos a nivel mundial, impulsando una franquicia que se ha convertido en la serie de películas animadas más exitosa de la historia. Su atractivo es inmediato y universal: son expresivos, impulsivos, profundamente leales, y casi siempre están a un malentendido de provocar un desastre. Puede que no hablen un idioma que el público pueda traducir palabra por palabra, pero siempre se las arreglan para hacerse entender a través del movimiento, el sonido y el preciso arte de la comedia física.
Ese lenguaje cómico sigue siendo fundamental en Minions & Monstruos, un nuevo capítulo que sigue a una tribu diferente de minions en su continua e imposible misión: encontrar al villano más malvado de su época para servirle. Esa misión nunca ha ido particularmente bien. A lo largo de la historia esta tribu se ha comprometido con toda una serie de jefes malvados incluidos un cíclope, una momia, un pirata, un antiguo gobernante y un hechicero, sólo para que cada sociedad termine colapsando de forma espectacular. En Minions & Monstruos, su búsqueda de un nuevo jefe los lleva a Hollywood en la década de 1920, pero en lugar de encontrar a otro villano a quien servir, descubren algo mucho más inesperado: las películas.
Para Pierre Coffin, quien ha codirigido cuatro películas de la franquicia y ha prestado su voz a los minions en cada una de las entregas, Minions & Monstruos marca su debut como director en solitario dentro de la franquicia, y le brindó la oportunidad de explorar nuevos minions desde una nueva perspectiva. La película va más allá del trío clásico de Kevin, Stuart y Bob para centrarse en nuevos personajes llamados James y Henry, dos mejores amigos cuyo descubrimiento del mundo del cine convierte su última desventura en algo más personal.
La idea inicial fue del fundador y CEO de Illumination, Chris Meledandri. “Chris me llamó para contarme su idea para una película de los minions en la que estos intentan hacer una película de monstruos”, relata Coffin. “Me encantó desde el primer momento porque me pareció muy gracioso, y muy fiel a ellos. Los minions siempre están intentando cumplir el sueño de otra persona, pero esto nos dio la oportunidad de que descubrieran uno propio. De inmediato pensamos que sería coherente situarla en la década de 1920, porque el cine aún estaba en fase de creación. Era un mundo de instinto y comedia física, que parecía el lugar perfecto para que acabaran ahí los minions”.

Coffin desarrolló el guion con Brian Lynch, quien escribió el libreto de Minions y comparte créditos de la historia de Minions: Nace un Villano. “He trabajado mucho con Pierre, pero esta era la primera vez que coescribía algo con él”, expresa Lynch. “Me encantó. Intercambiábamos ideas y nos enviábamos páginas del guion de ida y vuelta, intentando hacernos reír el uno al otro. Además, tuve la oportunidad de escribir una película de los minions con los propios minions como coguionista. ¿Quién más puede decir eso?”.
Juntos, Coffin y Lynch dieron forma a la historia alrededor de Hollywood en una época en la que el cine aún era experimental y estaba lleno de posibilidades. “Para Pierre esta es una película muy personal”, señala Meledandri. “Ha trabajado con esmero en cada cuadro, y su amor por el cine se percibe a lo largo de toda la película. Siempre he considerado esta película como una historia sobre el descubrimiento de la magia de hacer cine, contada a través de personajes que parecen haber sido prácticamente creados para el cine mudo. Los minions siempre se han comunicado a través de la actuación y la comedia física, así que situarlos en esa época nos permitió celebrar el nacimiento del cine de una manera que pareciera totalmente natural”.
La premisa toma forma cuando los minions accidentalmente se topan con una escena en un set de Hollywood. Lo que podría ser un desastre se convierte en una oportunidad cuando los jefes del estudio ven el pietaje y reconocen algo extrañamente cautivador en los intrusos amarillos. Pronto, los minions son catapultados al estrellato tras protagonizar una serie de películas mudas. “Por un rato, Hollywood es el lugar perfecto para ellos”, dice Coffin. “Las películas mudas están construidas en torno a la sincronización, movimiento y expresión, algo que los minions entienden instintivamente. No tienen que decir diálogos o saber inglés. Simplemente pueden actuar, y repentinamente, la industria valora precisamente aquello que mejor saben hacer, y se vuelven increíblemente exitosos”.
Luego, las películas dejan de ser mudas. La llegada del sonido cambia a Hollywood casi de la noche a la mañana, y la gran fortaleza de los minions se vuelve su gran desventaja. “Una vez que llega el sonido, todo cambia para ellos”, señala Coffin. “No pueden decir una sola línea igual, dos veces; no pueden leer un guion, o seguir las tarjetas de referencia; no pueden alcanzar el nivel de perfección que la industria espera hoy en día. Entonces pierden su lugar en ese mundo, pero James ya ha caído rendido ante la realización cinematográfica, y no está listo para darse por vencido”.
Esa ambición arrastra a James y Henry a un nuevo tipo de desventura. Acompañados por Ed, cuya amistad completa el trío, se proponen hacer una película de monstruos inspirados en los dibujos de James. Lo que comienza como un intento de recuperar su lugar en Hollywood, pronto se convierte en algo mucho más peligroso. Los monstruos ya no sólo son

ideas en una página, y la pequeña película con la que esperaban demostrar su valía en Hollywood envía a los minions a una historia que amenaza con crecer más allá de lo que pueden controlar.
Para Coffin, la premisa de la película de monstruos se remontó a su propia fascinación infantil por las criaturas clásicas y la magia cinematográfica real. “Las películas de monstruos dejaron una fuerte huella en mí cuando era niño”, dice Coffin. “Cuando tenía 10 años me mudé a vivir a Estados Unidos y me sentía muy perdido en la escuela. Recuerdo ir a la biblioteca a buscar libros en francés, y encontrar un libro acerca del maquillaje de Frankenstein. En realidad yo todavía no conocía a Frankenstein, pero me sentía sumamente atraído por las imágenes. A partir de ahí empecé a descubrir a la momia, a Drácula, a Bela Lugosi y a todos esos personajes clásicos. Los monstruos se volvieron parte de cómo descubrí las películas”.
Ese cariño está presente en Minions & Monstruos, que se inspira en el cine clásico de monstruos y, al mismo tiempo, recurre al lenguaje visual de los inicios de Hollywood. Entre sus muchas inspiraciones y referencias, la película hace un guiño a la audacia física de Harold Lloyd, la precisión impasible de Buster Keaton, la comedia expresiva de Charlie Chaplin, y los dibujos animados elásticos de Tex Avery. También se inspira en los distintos estilos que caracterizaban a las películas de esa época. “Queríamos que las referencias fueran sutiles y se sintieran parte de ese mundo”, anota Coffin. “Algunas son directas, pero muchas otras son acerca del espíritu de la época. Puede que sea por la forma en que se ilumina una escena, la forma en que se coloca la cámara, o por el ritmo de una actuación. El objetivo siempre era hacer que esas influencias se sintieran naturales, de modo que apoyaran de forma orgánica la comedia y la historia”.
La ambientación en la década de 1920 también brindó a los cineastas la oportunidad de retratar a Hollywood en un momento de transformación cultural y social. “Los años veinte fueron fascinantes porque las películas estaban cambiando al igual que el mundo que las rodeaba”, indica Coffin. “Tenemos la emoción de los estudios de cine, pero también está todo lo que ocurre fuera de ellos: la Ley Seca, las protestas públicas, y las mujeres que luchan por sus derechos. Todo ello aportó un contexto más rico a la historia y nos ayudó a hacer que Hollywood pareciera un mundo en transición”.
Para todos sus detalles del viejo Hollywood, el espectáculo de las películas de monstruos y las referencias a la historia del cine, Minions & Monstruos está arraigada, en última instancia, en la lealtad entre James, Henry y Ed, y en el simple hecho de que unos amigos intentan crear algo juntos. “Lo que más me importaba era la amistad”, dice Coffin. “James tiene una gran imaginación. Le encanta dibujar y contar historias, y cuando descubre

las películas encuentra de repente una manera de llevar esas historias a la vida. Henry y Ed creen en él antes que nadie, y eso le ofrece el coraje para intentarlo. Me gustó la idea de que perseguir tus sueños es un poco menos intimidante cuando cuentas con tus amigos”.
Esa idea también reflejó el espíritu de la propia producción. “Minions & Monstruos es acerca de un grupo de amigos haciendo una película”, señala Lynch. “Y literalmente esa era también la situación detrás de cámaras. Nosotros llevamos tanto tiempo trabajando juntos a lo largo de tantas películas, que realmente sentí como si estuviera rodando una película con mis amigos”.
Las cualidades que definen a los minions en este capítulo han sido notablemente consistentes a lo largo de la franquicia. “Eso es lo que nos ha permitido continuar llevándolos a nuevos e inesperados lugares”, dice Meledandri. “Los vimos en la Inglaterra de la década de 1960 y en San Francisco en la década de 1970; y ahora, en esta película, se incorporan al nacimiento de Hollywood y en el mundo de las películas de monstruos, pero su encanto es el mismo. Son curiosos, trabajadores, se distraen con facilidad, son leales y totalmente sinceros; nunca hacen las cosas a medias. Sea cual sea el mundo en el que se adentran, se entregan a él por completo y por eso la comedia funciona, y por eso siguen cautivando al público”.
En Minions & Monstruos, esa sinceridad familiar se convierte en el cimiento de una historia sobre el descubrimiento. “Para James, en particular, las películas se convierten en una forma de tomar las historias de su imaginación y hacerlas realidad”, puntualiza Coffin. “Eso me pareció significativo porque es una forma muy pura de ver el cine. No está pensando en el éxito ni en la técnica. Piensa en la maravilla de ver cómo algo que ha imaginado cobra vida y de compartirlo con el mundo”.

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