La Fiscalía de Cochabamba espera informes de la Policía Boliviana para iniciar acciones legales sobre el conflicto en el retén de El Castillo, en el Trópico de Cochabamba, donde cocaleros tomaron el control del área durante el Estado de Excepción. Mientras tanto, la Policía busca retomar el puesto estratégico mediante el diálogo y el despliegue progresivo de sus unidades, con el objetivo de restablecer operativos antidroga y garantizar la normalidad en la zona.
El fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, indicó que el Ministerio Público aguarda los reportes policiales para proceder conforme a ley. En ese sentido, afirmó que no se ha dado a conocer un contexto de hechos que permita iniciar una investigación contra los posibles responsables.
En paralelo, el comandante departamental de la Policía de Cochabamba, Alejandro Basto, informó que se realizan gestiones para retomar el control del retén, con el objetivo de que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) restablezca sus operaciones de interdicción en la zona.
La autoridad policial afirmó que las acciones se desarrollan en el marco del Estado de Excepción y que la prioridad es el diálogo con los movilizados para liberar el punto de bloqueo sin recurrir al uso de la fuerza. En ese sentido, sostuvo que primero se debe buscar la paz y la concertación, y que la fuerza pública se aplicará de manera progresiva conforme a los protocolos de orden público.
Según el reporte policial, el conflicto se originó luego de que efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) intentaran recuperar el retén tras haber permanecido fuera del lugar durante más de un mes. En ese intento, los uniformados fueron obligados a retirarse tras recibir amenazas, lo que impidió la consolidación del control policial.
Basto precisó que inicialmente permanecieron 25 efectivos en la zona pese a las amenazas, posteriormente se replegó el 50% del contingente, y finalmente se alcanzó nuevamente el despliegue del 100% del personal policial en el Trópico de Cochabamba.
Tras el intento de recuperación del puesto, grupos de cocaleros afines a Evo Morales tomaron el control del retén e instalaron un bloqueo en la carretera con piedras y palos, lo que provocó el repliegue de los efectivos hacia el municipio de Chimoré, dejando nuevamente el área sin presencia de Umopar.
De acuerdo con el reporte, el retorno de Umopar al punto de control tenía como objetivo reactivar los operativos antidroga y las labores de control e interdicción en la zona, interrumpidos durante el tiempo que la unidad estuvo fuera del retén.
En este contexto, el comandante Basto reiteró que la Policía continúa operando en la región con unidades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), la Felcv y la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove), que atienden denuncias y realizan tareas de seguridad ciudadana.
Finalmente, la Policía anunció que se prevé la ejecución de un nuevo operativo en los próximos días para retomar el control del retén y restablecer las labores de interdicción al narcotráfico en el Trópico de Cochabamba.
ESTADO DE EXCEPCIÓN
Pese al Estado de Excepción vigente, se retomó el bloqueo y continúa activa en el sector Ivirgarzama–Puerto Villarroel, donde la circulación vehicular permanece interrumpida en una de las vías principales de la región.
El Estado de Excepción fue decretado por el presidente, Rodrigo Paz, por un periodo de 90 días, como respuesta a los recientes conflictos sociales en el país. La disposición fue asumida tras un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) y establece la prohibición de bloqueos en carreteras, además del uso de armas, explosivos, miguelitos y otros elementos durante movilizaciones o concentraciones.
En ese marco, la norma busca garantizar la libre circulación y el orden público en el territorio nacional.
