Luego de 50 días de bloqueos que paralizaron al país, la tensión se reactivó en el Trópico de Cochabamba.
Cocaleros evistas expulsaron a las fuerzas de Umopar y volvieron a apoderarse del retén de El Castillo, instalando inmediatamente un bloqueo que impide el paso de vehículos y personas en este punto fundamental.
El conflicto estalló pocas horas después de que los uniformados regresaran al puesto de control antidrogas debido a más de un mes de ausencia.
La presencia policial provocó la reacción inmediata de los sectores movilizados, quienes cercaron el lugar detonando petardos y forzaron el repliegue de los efectivos hacia Chimoré para evitar un enfrentamiento, consolidando el cierre de esta ruta importante.
