El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó al Departamento de Justicia iniciar una investigación inmediata contra las principales compañías petroleras, acusándolas de estafar a los consumidores.
El mandatario denunció que los precios en las estaciones de servicio no disminuyen con la misma rapidez ni en proporción a la drástica caída del crudo a nivel internacional.
Actualmente, el galón de gasolina regular promedia los 3.90 dólares en territorio estadounidense, una cifra que la Casa Blanca considera injustificadamente alta frente al actual desplome de los mercados energéticos.
Esta contracción en el costo del crudo se profundizó después de la firma del armisticio provisional entre Washington y Teherán, acuerdo que permitió reabrir el estrecho de Ormuz e incluyó una exención temporal de sanciones al sector petrolero iraní por parte del Departamento del Tesoro.
Con la reactivación de los suministros globales y el Brent cotizando cerca de los 76 dólares luego de haber rozado los 120 dólares en mayo, la administración estadounidense busca forzar un abaratamiento inmediato de los combustibles de cara a los próximos comicios legislativos de noviembre. (Agencias)
