Considero que este Mundial 2026, con la ampliación de 48 equipos, es el más grande e inclusivo de la historia, porque da la oportunidad a selecciones que no clasificaban antes. Pero creo también, que, de alguna manera, se está devaluando la calidad del espectáculo, sobre todo en la fase de grupos.
Desde la llegada de las delegaciones a los lugares de la competencia, hubo muchas situaciones peculiares y hasta conflictivas: árbitro deportado, delegaciones con demasiada revisión de seguridad y hasta jugadores sometidos a interrogatorios largos de Migración antes de ingresar a alguno de los países sede.
Esto daba a pensar un evento con problemas; sin embargo, pasada la primera semana del Mundial, hubo una constante: en la gran mayoría de los escenarios de Canadá, México y especialmente en los de Estados Unidos, se ve los estadios llenos, aún en juegos entre selecciones de poca historia y escasos seguidores.
Dada esta tendencia, se prevé que este año, se romperá el récord de asistencia en comparación al Mundial USA ’94, por ejemplo. Obviamente, por la mayor cantidad de partidos, se pensó que al tener tres sedes distintas influiría negativamente en el éxito del torneo, pero, felizmente los números demuestran lo contrario y espero que vaya creciendo en todo sentido: calidad, asistencia, fervor y esencialmente en el espectáculo.
En el campo meramente futbolístico y de rendimiento, las selecciones favoritas aún siguen con esa condición; si bien algunos tuvieron un inicio complicado como Brasil, España o Portugal, otros en cambio, una demostración de buen fútbol como Argentina o Francia.
De igual forma, considero, que el equipo campeón se irá formando dentro el propio torneo, por ello ahora es prematuro descartar a alguno de los favoritos, de tal manera que el o los favoritos marcarán la diferencia a partir de octavos o quizá en los dieciseisavos.
Lo que sí hay que destacar es el promedio de goles que se produjeron hasta el momento, es una cifra altamente significativa; deseo fervientemente que este nivel se acreciente para beneficio del espectáculo.
Otra vez la FIFA muestra que si bien la decisión de 48 equipos fue fundamentalmente por el aspecto económico; (y al respecto me pregunto, ¿a dónde más tanto dinero?), debo reconocer que la organización le salió por demás positiva: Los números avalan esa consideración y por ahora solo queda decir que todos disfrutemos de este Mundial.
LA COLUMNA
EL MUNDIAL MÁS GRANDE DE LA HISTORIA, ENTRE LUCES Y SOMBRAS
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