Seis personas perdieron la vida ayer luego de que una aeronave de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) se precipitara en el sector de Cerro Sayari, en Cochabamba. El siniestro involucró a una avioneta que realizaba tareas vinculadas a la situación de conflictividad en las carreteras del país y que, tras desaparecer de los radares, fue localizada horas después por equipos de rescate.
La información fue confirmada por el Ministerio de Defensa y la FAB, que señalaron que entre las víctimas se encuentran cuatro militares y dos civiles. Según el reporte oficial, no se encontraron sobrevivientes tras las labores de búsqueda desplegadas en la zona del accidente.
La aeronave, identificada como Cessna FAB-409, había partido desde el Aeropuerto Internacional de El Alto con destino a Cochabamba. Inicialmente, la FAB informó que se trataba de un vuelo de apoyo de acción cívica; posteriormente, el Ministerio de Defensa precisó que la avioneta efectuaba una misión de inspección sobre la ruta que conecta Cochabamba con el occidente del país, afectada por bloqueos pese a la vigencia del estado de excepción.
Las primeras alertas surgieron desde el sector de Tres Cruces, cerca de Bombeo, donde se reportó la posible caída de una aeronave en una zona de difícil acceso. El hecho fue conocido mientras efectivos policiales y militares desarrollaban operativos en la región para garantizar el paso de convoyes de camiones que permanecían varados en las carreteras.
Ante la pérdida de contacto con la nave, se activó un operativo de búsqueda que movilizó al Servicio Aéreo de Rescate (SAR), personal especializado de emergencia y una ambulancia del SAR FAB. El comandante regional del Valle Bajo, Wilson Flores, había informado inicialmente sobre el despliegue de equipos destinados a verificar el reporte y determinar la ubicación exacta de la aeronave.
Tras varias horas de trabajo, los rescatistas localizaron los restos de la avioneta en Cerro Sayari. Posteriormente, la Fuerza Aérea confirmó el fallecimiento de todos sus ocupantes.
La FAB identificó entre las víctimas al teniente Franz Gabriel Terrazas Mollinedo, al capitán Marcelo Alberto Pérez Becerra, al mayor Ariel Maida Suárez y al teniente coronel Dema Celier Vidal Pedraza. Hasta el momento, no se difundió la identidad de las dos personas civiles que también viajaban en la aeronave.
El Ministerio de Defensa expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y destacó que la aeronave había participado recientemente en una misión humanitaria durante los bloqueos registrados en el país. Según la cartera de Estado, la avioneta fue utilizada para trasladar a niños con cáncer desde Oruro hacia centros médicos especializados, ante las dificultades de tránsito ocasionadas por los cortes de ruta.
Las circunstancias que provocaron el accidente aún son materia de investigación. La Junta Investigadora de Accidentes Aeronáuticos (JIAA) fue activada para realizar las pericias correspondientes y establecer las causas del siniestro. De acuerdo con la información oficial, una vez concluidas las investigaciones se dará a conocer un informe final sobre lo ocurrido.
