Desde vendedoras de dulces, pequeños restaurantes hasta joyerías y otros negocios ubicados alrededor de Plaza Murillo denuncian que, luego de casi 50 días de bloqueos y restricciones de acceso al Kilómetro Cero, sus ventas cayeron al mínimo.
Muchos aseguran que ya no logran cubrir alquileres ni los gastos básicos de sus familias.
Entre lágrimas, pidieron a las autoridades levantar las restricciones de acceso y encontrar una solución al conflicto que permita reactivar la actividad económica.
«Lo único que queremos es trabajar», reclamaron durante una protesta realizada en puertas de la Asamblea Legislativa.
Los comerciantes sostienen que el cerco policial instalado por motivos de seguridad mantiene alejada a la población y afecta a decenas de negocios que dependen del movimiento diario de personas en el centro paceño.
