El incremento de la Unidad de Fomento de Vivienda (UFV) comienza a reflejarse en las facturas de agua potable de los hogares paceños y alteños, en medio de un contexto económico marcado por el encarecimiento de la canasta familiar, la presión inflacionaria y los efectos de los bloqueos de caminos registrados en el país.
De acuerdo con un análisis técnico elaborado por el investigador y consultor en agua José María Herbas Postigo, la tarifa del servicio de agua potable en La Paz registró un aumento de 7,31% durante el primer semestre de 2026, debido a su indexación a la UFV, indicador administrado por el Banco Central de Bolivia (BCB) y vinculado al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Según el estudio, el valor de la UFV pasó de 3,04717 a inicios de año a 3,27553 a mediados de junio. Esta variación incide directamente en el cálculo tarifario del servicio, por lo que el costo del metro cúbico de agua se ajusta de manera automática conforme avanza la inflación.
Herbas sostiene que este mecanismo, aunque responde a criterios técnicos y financieros para sostener la operación del sistema, genera un impacto adicional sobre los hogares que ya enfrentan mayores gastos por alimentos, transporte y otros servicios básicos.
El análisis toma como referencia la Tarifa Doméstica Baja y un consumo mensual promedio de 25 metros cúbicos. En enero, con un costo de Bs 4,4718 por metro cúbico, una familia pagaba aproximadamente Bs 111,80. Para junio, con el metro cúbico en Bs 4,7989, la factura subió a Bs 119,97 por el mismo consumo.
La proyección citada por Herbas advierte que, si la tendencia inflacionaria continúa, el costo del metro cúbico podría llegar a Bs 5,1549 en diciembre, lo que elevaría la factura mensual a Bs 128,87. Esto representaría un incremento de Bs 17,07 respecto al inicio del año para un hogar con el mismo nivel de consumo.
El investigador también señala que el alza de costos operativos, el encarecimiento de insumos importados para el tratamiento del agua y las dificultades logísticas derivadas de los bloqueos presionan sobre la sostenibilidad del servicio.
En contraste, el estudio destaca que la Tarifa Solidaria se mantiene congelada en Bs 1,78 por metro cúbico para consumos de entre 1 y 15 metros cúbicos mensuales. Este beneficio, establecido mediante la Resolución RAR 028 de 2009, protege a familias de bajos ingresos, adultos mayores y usuarios con consumo reducido.
Este esquema funciona como un mecanismo de protección social, ya que evita que los sectores más vulnerables asuman el impacto completo de la indexación tarifaria. El especialista advierte que los hogares de consumo medio y alto enfrenten el efecto directo del reajuste.
El informe concluye que, ante un escenario de incremento sostenido de precios, la reducción del consumo de agua se convierte en una medida clave para aliviar la presión sobre la economía familiar. Para el investigador, el ahorro del recurso ya no solo responde a criterios ambientales, sino también a una estrategia de supervivencia económica frente al aumento de los servicios básicos.
