Bolivia se acerca a un posible acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y a una reforma del régimen cambiario que podría marcar el fin del tipo de cambio fijo vigente desde hace más de una década y media, según un reporte difundido por Bloomberg.
De acuerdo con la publicación del medio internacional, el viceministro del Tesoro y Crédito Público, Christian Morales, comunicó a inversores que los cambios monetarios podrían concretarse en el corto plazo. La información fue atribuida a personas que participaron en una conferencia organizada por un banco de inversión.
El planteamiento central expuesto ante los inversionistas apunta a una “unificación cambiaria”, en un escenario en el que Bolivia convive con diferentes referencias para el dólar: el tipo oficial, el valor referencial publicado por las autoridades, la cotización paralela y el precio usado en operaciones digitales.
El reporte también señala que el Banco Central de Bolivia podría intervenir en el nuevo esquema cambiario si las condiciones del mercado lo requieren. Ese diseño implicaría el tránsito hacia un sistema con mayor flexibilidad, aunque con margen de acción para la autoridad monetaria ante eventuales presiones sobre la divisa.
En paralelo, un portavoz del FMI citado por Bloomberg indicó que las conversaciones con el Gobierno boliviano continúan y calificó la relación con las autoridades como “muy constructiva”.
La información se conoce después de que, en mayo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmara la llegada de una misión técnica del FMI al país. Aunque no se difundieron detalles oficiales sobre el alcance de esas reuniones, el acercamiento forma parte de las gestiones del Ejecutivo para conseguir financiamiento externo y estabilizar la economía.
En febrero, Bloomberg ya había informado que Bolivia sostenía conversaciones con el FMI para acceder a un programa que podría alcanzar hasta $us 3.300 millones. En ese momento, el Gobierno evitó confirmar una negociación específica y sostuvo que mantiene contactos con distintos organismos multilaterales.
Bolivia mantiene desde finales de 2011 un tipo de cambio oficial de Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta del dólar. Sin embargo, la escasez de divisas y la ampliación de la brecha con otros mercados cambiarios elevaron la presión sobre el esquema vigente.
Una eventual unificación cambiaria representaría una de las decisiones económicas más sensibles de los últimos años, tanto por su impacto en precios internos como por sus efectos sobre importaciones, deuda, expectativas empresariales y poder adquisitivo de la población.
