El dirigente de Yapacaní, Édgar P. S., de 36 años, quien había sido secuestrado, fue hallado sin vida la madrugada de ayer en inmediaciones del Parque Nacional Amboró, según reportes policiales. De acuerdo con familiares de la víctima, los captores habrían exigido el pago de una suma de dinero.
El hallazgo se produjo cerca de las 02:00. De acuerdo con información oficial, el cuerpo presentaba tres impactos de arma de fuego antes de ser abandonado en la zona.
Tras el levantamiento legal, efectivos policiales trasladaron el cuerpo a la morgue del Hospital de Segundo Nivel de Yapacaní, donde se realizó la autopsia correspondiente para determinar la causa exacta de la muerte, la data del fallecimiento y el número preciso de impactos de proyectil.
El dirigente de la Zona Norte Integrado de Yapacaní fue secuestrado la noche del jueves en la comunidad de San Germán, distrito 7, cuando un grupo de siete personas encapuchadas y armadas con armas largas irrumpió violentamente en su domicilio ubicado en el barrio 24 de Junio.
Según la denuncia de familiares y vecinos, los atacantes lo obligaron a subir a un vehículo y se dieron a la fuga con rumbo desconocido. Tras la denuncia, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) junto con el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), inició operativos de búsqueda para dar con el paradero de la víctima.
De acuerdo con información proporcionada por familiares, los secuestradores habrían exigido el pago de una suma de dinero. La información fue proporcionada por el subdirector de la Felcc, José Luis Cuéllar, quien señaló que aún se desconoce el monto solicitado y si llegó a efectuarse algún pago, aspecto que forma parte de las investigaciones.
Posteriormente, la víctima fue encontrada sin vida. En el lugar, los investigadores recolectaron cuatro casquillos y un proyectil que, según los primeros indicios, corresponderían a un arma de calibre 9 milímetros.
La Felcc informó que estas evidencias fueron incorporadas al proceso investigativo para su análisis pericial. En paralelo, se mantienen operativos en distintos sectores para identificar y capturar a los responsables del secuestro y posterior asesinato del dirigente.
