La Cámara Nacional de Industrias (CNI) presentó el Plan Nacional de Reactivación Económica y Empleo Post Bloqueos, una propuesta orientada a fortalecer la productividad, impulsar el crecimiento económico, recuperar la inversión, proteger el empleo y promover las exportaciones, en un marco de seguridad jurídica y confianza para las empresas, con la creación de un bono de 1.000 bolivianos, además de un fondo económico.
En 42 días de bloqueo, el impacto económico llega a 2.520 millones de dólares, una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,5% y una caída de 5% del PIB de La Paz.
La paralización industrial afecta al 70% de las que están instaladas en el departamento de La Paz. La inversión extranjera está paralizada, se registra una caída del 20% de las exportaciones y un descenso del 15% en la recaudación tributaria.
Ante ese panorama adverso, el asesor de la CNI, Hugo Siles, hizo la presentación del plan para fortalecer la producción, recuperar la inversión y proteger el empleo mediante una inyección de liquidez y un marco de seguridad jurídica sostenido.
Señaló que el eje central de la reactivación es direccionar agresivamente el consumo de las familias, empresas y fomentar la compra de productos hecho en Bolivia.
El presidente de la CNI, Gonzalo Morales, dijo que la propuesta apunta a la preservación de las fuentes de empleo, y que el conflicto permanente en Bolivia, no sólo provoca un daño económico, sino también social.
El plan busca incentivar el consumo de productos y servicios Hechos en Bolivia por parte de las familias, empresas e instituciones públicas y privadas, a través de la billetera móvil.
El sector señala que la recuperación no será en el corto plazo, posiblemente con las medidas que se apliquen, la misma podría empezar a finales de la presente gestión y principios del 2027.
Esa situación ya lo advirtió el analista económico Gustavo Machicado, al indicar que la medida de los bloqueos profundizará la crisis económica del país y que la recuperación, una vez que pase el conflicto, tomará su tiempo.
Además, Morales mostró su preocupación al anuncio de industrias paceñas que analizan su traslado a otras regiones del país, debido al grado de conflictividad que se registra en el departamento.
Plan
El plan se sustenta en un círculo virtuoso que busca generar confianza mediante el fortalecimiento de la seguridad jurídica, la promoción de la inversión y la producción, la generación de empleo, el impulso al consumo nacional de productos Hechos en Bolivia y la facilitación de las exportaciones para incrementar el ingreso de divisas al territorio nacional.
A corto plazo, la propuesta contempla seis pilares estratégicos vinculados a los ámbitos tributario, crediticio, de compras estatales mediante el programa Compro Boliviano, así como medidas relacionadas con electricidad, telecomunicaciones y gestión aduanera.
A mediano y largo plazo, el Plan Nacional de Reactivación Económica plantea la creación de un Fondo de Recuperación y Reconstrucción Económica y Social, priorizando sectores estratégicos como la agroindustria, la industria manufacturera, la economía naranja, la educación, la infraestructura caminera, las tecnologías financieras (Fintech) y el transporte. Asimismo, propone la aprobación de una nueva Ley de Inversiones basada en contratos de estabilidad jurídica.
El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, ya sugirió la creación de un fondo para apoyar a las empresas, ya que muchas anunciaron iliquidez y no registrarán utilidades en la presente gestión.
Finalmente, entre los resultados esperados del plan se prevé recuperar entre el 1% y el 1,5% del crecimiento del PIB afectado por más de 40 días de bloqueos, además de reducir la tasa de desempleo estacional desde niveles estimados entre el 15% y 20% hasta aproximadamente el 4%.
Financiamiento
El monto para el consumo directo, a través del bono, alcanzaría a 3.500 millones de bolivianos, mientras que la inversión productiva requerirá 13.900 millones, que serían destinados a sostener el tejido empresarial y proteger nóminas.
El número de beneficiados alcanzaría a 3,5 millones de personas, en tanto el apoyo a las empresas requerirá 5.838 millones y para la estabilidad laboral 8.062 millones.
Siles aseguró que los recursos tendrían que venir de los organismos internacionales como la CAF, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Fonplata.

