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Cochabamba

Cívicos exigen al Gobierno declarar estado de excepción

> Advirtieron que, de no cumplirse esta demanda, se convocará a un gran cabildo el martes 16 y se asumirán medidas de presión, incluida una huelga de hambre escalonada desde el 17 de junio, que sería masificada hasta lograr una solución al conflicto.

La dirigencia cívica de Cochabamba otorgó al Gobierno nacional un plazo hasta el próximo sábado 13 de este mes para asumir medidas extraordinarias frente a la crisis generada por los prolongados bloqueos de carreteras que afectan al departamento y a diversas regiones del país. La principal demanda es la declaratoria de un estado de excepción, ya sea a nivel nacional o en las zonas más afectadas por las interrupciones de las vías de comunicación.
El anuncio fue realizado por el presidente del Comité Cívico de Cochabamba, Carlos Jhonny Quintela, quien informó que la determinación fue asumida tras una evaluación de la situación que atraviesa el departamento, marcado por el aislamiento, la escasez de algunos productos y las crecientes pérdidas económicas derivadas de los cortes de ruta.
Según explicó el dirigente, la institución considera que la magnitud del conflicto requiere una respuesta inmediata del Estado para restablecer la libre circulación y garantizar la normalidad en las actividades productivas, comerciales y sociales.
En ese contexto, sostuvo que el Ejecutivo tiene hasta el sábado para pronunciarse y adoptar acciones concretas que permitan superar la crisis.
Quintela advirtió que, de no existir una respuesta favorable dentro del plazo establecido, las organizaciones cívicas activarán nuevas medidas de presión. Entre ellas figura la convocatoria a un gran cabildo de la denominada “cochabambinidad”, encuentro que reunirá a representantes de distintos sectores sociales, institucionales y ciudadanos para definir futuras acciones.
La concentración está prevista para el martes 16 de junio a las 18:00 horas y busca constituirse en un espacio de deliberación colectiva ante la prolongación del conflicto. Los organizadores prevén la participación de instituciones públicas y privadas, además de organizaciones sociales y ciudadanía en general, con el objetivo de analizar la situación del departamento y asumir determinaciones conjuntas.
Como parte de las medidas escalonadas anunciadas por la dirigencia cívica, se contempla el inicio de una huelga de hambre a partir del 17 de junio. La protesta sería encabezada inicialmente por los integrantes del Comité Ejecutivo del ente cívico, aunque sus promotores adelantaron que la medida podría ampliarse progresivamente con la incorporación de otros sectores de la población.
El presidente cívico señaló que la huelga se mantendrá hasta que se logre la pacificación del departamento y del país, argumentando que los bloqueos han generado un escenario de creciente preocupación para diversos sectores económicos y sociales que ven afectadas sus actividades cotidianas.
En el marco de esta movilización, el Comité Cívico también convocó a diferentes instituciones y organizaciones a sumarse a las acciones planteadas. Entre los sectores mencionados se encuentran la Central Obrera Departamental (COD), la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo, entidades defensoras de derechos humanos, la Federación Única de Trabajadores Campesinos y la Asamblea Legislativa Departamental.
La dirigencia considera que la participación de estas instancias es fundamental para construir una respuesta conjunta frente a una problemática que, según afirman, trasciende los intereses sectoriales y afecta de manera directa a la población cochabambina.
La situación en Cochabamba se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación dentro del conflicto nacional. De acuerdo con los reportes de los sectores cívicos, el departamento permanece prácticamente aislado debido a los bloqueos instalados en distintos puntos estratégicos de las carreteras, una situación que se prolonga desde hace más de tres semanas.
A nivel nacional, las interrupciones en las rutas superan los 41 días en diversas regiones del país, provocando dificultades en el transporte de pasajeros, el abastecimiento de mercados y el traslado de productos destinados al consumo interno y a la exportación. Los efectos económicos comienzan a sentirse con mayor intensidad en sectores productivos, comerciales y de servicios, mientras crece la preocupación por las consecuencias sociales derivadas de la prolongación del conflicto.
Frente a este escenario, los cívicos cochabambinos insisten en que el Gobierno debe asumir medidas urgentes para restablecer la normalidad y evitar que la crisis continúe profundizándose en las próximas semanas. (Cochabamba, agencias)

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