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El vintage en la educación

Ernesto González Valdés

No queda duda que los seres humanos, tenemos una cualidad, y es la curiosidad – aunque no en el grado extremo de ‘matar al gato’ (1) -, tal vez como un sinónimo ‘básico’ de investigar, siendo posiblemente innato.

Muchos son los ejemplos que pudiéramos mencionar. Inclusive los muy pequeños suelen llevarse a la boca objetos, por hacer uso del sentido del gusto, para rechazarlos o no, dependiendo de lo insípidos o no que sean.

Me encontraba en un súper mercado en busca de alimentos básicos para la semana y en la sección de ropas me llamó la atención la palabra “vintage”, e interesado en ampliar mi bagaje cultural me di a la tarea de investigar al respecto.

La palabra inglesa vintage, en español significa añejo, es decir que se refiere a objetos o accesorios con cierta edad, que no pueden aún catalogarse como antigüedades, y que se considera que han sido mejorados o se han revalorizado con el paso del tiempo. Término que se aplica en varias disciplinas, como diseño, arquitectura, moda y decoración de interiores (2).

En el caso de la moda, inserta accesorios, prendas, ropas, diseños o instrumentos que tengan al menos dos décadas de antigüedad –que, por su historia, significación, valor estético, funcionalidad o singularidad, poseen un valor que trasciende su sentido meramente utilitario o decorativo– y se encuentren en buen estado.

Mencionábamos antes que vintage en español tenía como significado ¿viejo?, que responde a: «Existente desde hace mucho tiempo o que perdura en su estado». Y en el caso de las acepciones: antiguo, arcaico, pretérito, lejano, anticuado, rancio, vetusto, antediluviano, arqueológico, fósil, anciano.

¿Vetusto, anticuado, fósil, ANCIANO?, términos que me conducen a realizar un análisis en cuanto a que, por tener unos cuántos años de average, ¿debemos pasar al ostracismo?

Suele ser algo muy común en el campo de la educación (al menos en algunos países de América latina), sin distinción de género, que los adultos mayores, suelen ser cambiados por ‘sangre joven’, a partir de elementos o factores muy subjetivos, como el no manejo de  tecnología (TIC), porque emplean metodologías o enfoques tradicionales, cuando realmente es responsabilidad total de las propias instituciones capacitar al profesorado. Por otra parte, no queda dudas de que un excelente profesional, con alta experiencia por su afán de conocer, investigar y lograr actualización sistemática, así como usar las herramientas aledañas como apoyo a la educación; puede ser convertido en capacitador de capacitadores, para la elaboración de materiales (artículos científicos u otros), etc.

Y si aún tiene dudas, ¿acaso los mejores vinos, no son los más añejados? (cuya durabilidad oscila entre los 9 y 20 años). Al hacer un paralelismo en el campo de la educación, ¿no conoces a docentes adultos, cuyos nombres son referentes en tu institución y que muchos estudiantes solicitan o solicitaban cursar las asignaturas con ellos o ellas?

En mi caso personal, conozco y conocí muchos. Honor a quien lo merece: mis profesores/docentes ¡VINTAGE!

 

Notas

(1)  Dada la frase «La curiosidad mató al gato»; se usa para advertir que alguien está indagando asuntos peligrosos o que no son de su incumbencia. Se usa para referirse a que a veces no es adecuado curiosear demasiado en algo.

(2)  En la decoración, se busca crear espacios inspirados en épocas pasadas, específicamente en las distintas décadas del Siglo XX.

 

El autor es Licenciado en Ciencias Pedagógicas.

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