Luego de estar casi dos años en recuperación, tras ser rescatada cuando huía de los incendios forestales que arrasaron Guarayos en 2024, “Yaguara”, una jaguar cachorra, aprendió nuevamente a sobrevivir por sí sola y, desde ayer, regresó a su hábitat.
La felina fue liberada recientemente en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en Santa Cruz, tras completar un largo proceso de rehabilitación especializado. Se trata de la primera liberación documentada en el país de un jaguar que atravesó un programa integral de recuperación con el objetivo de regresar a la vida silvestre.
HECHO
“Yaguara” fue encontrada en agosto de 2024 en la comunidad de Nueva Jerusalén, en el municipio de Ascensión de Guarayos. Tenía ocho meses de edad, por lo que existía mucha preocupación, pues sabían que difícilmente podría sobrevivir sola después de haber sido separada de su entorno.
Entonces, fue trasladada al santuario Ambue Ari, administrado por la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY), donde comenzó una nueva etapa.
Por casi dos años, un equipo de especialistas trabajó para que Yaguara desarrollara las habilidades necesarias para volver a la naturaleza y evitar que se acostumbrara a los humanos.
Por eso, la ubicaron en un recinto de aproximadamente 10.000 metros cuadrados que simulaba las condiciones de su hábitat natural.
El monitoreo se realizó mediante cámaras trampa y observaciones indirectas que permitieron evaluar su comportamiento sin interferir en su desarrollo.
De a poco, la jaguar recuperó sus instintos naturales, aprendió a explorar el entorno, reconocer amenazas y perfeccionar habilidades de caza fundamentales para sobrevivir por sí sola.
LIBERACIÓN
Gracias a la coordinación entre instituciones públicas, organizaciones ambientales y equipos técnicos especializados, se logró la liberación de “Yaguara”.
El traslado incluyó recorridos terrestres, aéreos y fluviales hasta llegar al lugar elegido para su regreso definitivo a la naturaleza.
Será monitoreada mediante un collar satelital que permitirá seguir sus movimientos y conocer cómo se adapta a su nuevo entorno.
La información que genere será clave para futuras iniciativas de conservación y rehabilitación de grandes felinos afectados por incendios forestales, tráfico ilegal de fauna y otras amenazas ambientales. (Con datos de Red Uno)
Pie de foto: Crédito: Inti Wara Yassi.
