La investigación por las presuntas irregularidades en la importación, manejo y distribución de gasolina desestabilizada volvió a escalar este lunes con la aprehensión de dos altos funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
Se trata de Eddy Rolando Torrico Ibáñez, gerente general de YPFB Logística, y Nelson Alejandro Mendoza, gerente comercial de la estatal petrolera. Ambos fueron alcanzados por órdenes de aprehensión emitidas dentro del proceso que indaga posibles daños económicos al Estado y presunto incumplimiento de funciones.
Mendoza fue aprehendido en la ciudad de La Paz y trasladado a dependencias policiales para prestar su declaración y continuar con los actos investigativos. Torrico, por su parte, fue aprehendido en Santa Cruz, en instalaciones vinculadas a la empresa estatal.
De acuerdo con los antecedentes del caso, los dos ejecutivos son investigados por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. La denuncia fue promovida por la diputada opositora Lissa Claros, de Alianza Libre, y por la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
El caso mantiene bajo observación a distintas áreas de YPFB, debido a las sospechas sobre el tratamiento y la administración de carburantes que habrían generado cuestionamientos técnicos, administrativos y económicos.
Estas nuevas aprehensiones se suman a la situación del gerente de Productos Derivados e Industrialización de YPFB, Carlos Cuéllar Pinto, quien el sábado fue enviado con detención preventiva al penal de Palmasola por seis meses, mientras avanza la investigación.
