La crisis por los bloqueos de carreteras en el departamento de Cochabamba continúa golpeando al sector productor de verduras, cuyos trabajadores se ven obligados a buscar rutas alternas, peligrosas y de mayor costo para intentar llevar sus alimentos al mercado Campesino y evitar la pérdida total de sus cosechas.
Los productores aseguran que, tras varios días de interrupción en las vías, el daño económico es cada vez más difícil de sostener. Muchos afirman que sus productos permanecieron varados en los caminos, mientras los costos de transporte aumentaron y el capital invertido comenzó a perderse.
La situación también generó malestar dentro de las propias comunidades rurales. Según los testimonios recogidos, los bloqueos cruzados provocaron molestia entre sectores campesinos que dependen de las mismas rutas para trasladar su producción hacia los centros de comercialización.
“Entre los campesinos nos estamos enfrentando, entre los campesinos nos estamos enojando”, relató una productora, al señalar que las medidas de presión están generando división y preocupación en las provincias.
La mujer explicó que en el sector de Omereque se mantuvo un bloqueo durante una semana, pero luego fue levantado debido al perjuicio que ocasionaba a los propios productores. Sin embargo, afirmó que posteriormente otros sectores impidieron el paso de su mercadería hacia Santa Cruz.
“En el sector Omereque hemos bloqueado, salimos una semana de bloqueo, pero lo hemos dejado porque nos estábamos perjudicando. ¿Ahora qué nos ha hecho el sector Saipina? Nos han bloqueado a nosotros para que no llevemos a Santa Cruz nuestro producto”, señaló.
Los agricultores indican que la pérdida de una cosecha puede significar la quiebra total, debido a los altos costos que implica la producción. Uno de los productores explicó que solo un sobre de semilla de tomate, con aproximadamente 5.000 unidades, puede costar cerca de 3.800 bolivianos.
A esa inversión inicial se suman los gastos en mano de obra, abono, medicamentos, insecticidas y fungicidas. Según el productor, el costo total de producción por cada sobre de semilla puede alcanzar entre 15.000 y 20.000 bolivianos.
El transporte también se encareció debido a los desvíos obligados. Los productores denunciaron que, para intentar salvar su mercadería, deben pagar fletes mucho más elevados que en condiciones normales.
“Esto nos está afectando bastante porque los pasajes nos están cobrando casi aproximadamente más de 50 bolivianos por caja”, afirmó uno de los afectados.
Pese a los esfuerzos por sacar sus productos, varios camiones continúan enfrentando dificultades para avanzar, debido a que algunas rutas alternas también terminan bloqueadas o presentan condiciones de alto riesgo.
La situación en el mercado Campesino de Cochabamba refleja el impacto de los bloqueos sobre la cadena de abastecimiento. Los productores advierten que el perjuicio no solo afecta al campo, sino también a los consumidores de las ciudades, debido a que la falta de circulación encarece los alimentos y reduce la disponibilidad de productos frescos.
En medio de la crisis, los agricultores piden que se garantice el libre tránsito de alimentos y se evite que las comunidades productoras continúen siendo perjudicadas por una medida que, según señalan, está dejando pérdidas económicas y sociales cada vez más profundas. (Cochabamba, agencias)
