Choferes autoconvocados marcharon por la avenida 6 de Marzo y llegaron hasta las oficinas de la Federación Andina de Choferes de El Alto, donde rebasaron los ingresos y tomaron por la fuerza las instalaciones para exigir la renuncia inmediata de su principal dirigente, Reynaldo Luna, a quien desconocieron oficialmente como su representante.

El sector movilizado justificó la drástica medida denunciando un total abandono luego de tres semanas de paro sin ninguna solución a sus demandas económicas.
Ante el enojo de las bases y los momentos de alta tensión dentro del recinto, un contingente de la Policía Boliviana intervino utilizando agentes químicos para dispersar a los transportistas y retomar el control de la infraestructura.

Al momento, las fuerzas del orden custodian la sede sindical.
