Al menos 15 personas permanecen bajo custodia policial tras los enfrentamientos registrados durante la madrugada de este sábado en la Villa Primero de Mayo, en Santa Cruz, en medio de un operativo destinado a evitar el ingreso de repartidores de comida a una comunidad ayorea donde presuntamente se refugiarían personas vinculadas a recientes robos denunciados por el sector.
Los arrestados fueron trasladados a dependencias de la Estación Policial Integral (EPI) 5, donde el Ministerio Público comenzó la toma de declaraciones para definir su situación jurídica. Entre los retenidos se encuentran repartidores de comida y comunarios ayoreos, quienes podrían ser puestos ante un juez cautelar una vez concluyan las actuaciones preliminares.
Los incidentes se produjeron cuando decenas de motociclistas autoconvocados intentaron ingresar a la comunidad indígena ubicada en la zona de La Moliendita. Los trabajadores argumentaron que buscaban identificar a los responsables de una serie de asaltos que, según denuncian, vienen sufriendo de manera constante durante el ejercicio de sus labores.
La intervención policial buscó impedir nuevos hechos de violencia, considerando que un día antes ya se habían registrado tensiones en el sector. Durante el operativo, los uniformados instalaron puntos de control y emplearon agentes químicos para dispersar a los grupos movilizados.
De acuerdo con reportes preliminares, además de las personas arrestadas, entre nueve y 15 motocicletas fueron retenidas y trasladadas a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) para fines investigativos.
El comandante de la EPI 5, Franklin Roger Villazón, informó que los enfrentamientos se registraron en inmediaciones de la avenida Tres Pasos al Frente, entre el séptimo anillo y el hospital de la Villa Primero de Mayo. Asimismo, señaló que personal de Inteligencia realiza labores para identificar a las personas que promovieron las convocatorias a través de redes sociales.
La situación generó preocupación entre vecinos de la zona debido a que los gases lacrimógenos alcanzaron áreas cercanas al hospital local, afectando a pacientes que tuvieron que ser evacuados. De igual manera, ante el temor de nuevos disturbios, algunos niños de la comunidad ayorea fueron retirados preventivamente del lugar.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades deberán determinar las responsabilidades de los involucrados y definir si los arrestados serán formalmente aprehendidos y sometidos a audiencia cautelar.
