En gran parte de su historia Bolivia vivió de recursos naturales no renovables. En la colonia y en el Siglo 19 de la república de la plata y en gran parte del Siglo 20 del estaño, que luego del derrumbe de su precio en 1985, en cierta forma fue reemplazado por la plata, el zinc y el plomo y últimamente se añade el oro. A pesar de que no entró en operación una nueva operación minera desde el año 2009 (San Vicente), los muy elevados precios de los metales, han hecho que las exportaciones mineras suban bastante, pero no en la misma proporción los tributos al Estado porque las alícuotas (porcentajes sobre el precio bruto de venta de los metales) para que el pago de regalías, son los mismos establecidos por la Ley de Minería de 1997. Es más, el oro que tenía una alícuota del 7% para un precio de 700 dólares por onza troy ($us/OT) y que casi en su totalidad es producido por las cooperativas auríferas, han logrado hacer rebajar la alícuota hasta el 2,5%, siendo así que el precio del oro está por encima de 4.500 $us/OT.
Desde finales de la década de 1870 hasta la década de 1910 el caucho (recurso natural renovable) tuvo su época de auge, continuó en menor escala hasta 1921 y 1924, porque las semillas de caucho fueron llevadas al sudeste asiático, donde las plantaciones masivas hicieron que la producción sudamericana perdiera competitividad frente al mercado global.
Como nunca ocurrió antes en el país, no tenemos una nueva materia prima no renovable cuya explotación pueda mejorar nuestra maltrecha economía, que tiene un fuerte déficit fiscal desde 2014 y en 2025 después de varios años el crecimiento económico fue -1,6% y para este año se estima será -3,3%; seguimos incrementando los préstamos y no se está incrementando los ingresos fiscales, por lo que estaríamos entrando en una recesión económica.
Litio
Mucho se ha especulado con que la exportación del litio podría mejorar nuestra álgida situación económica, a raíz del estudio elaborado por SRK Consulting de Canadá, que dijo haber evaluado reservas de 21Mt de litio, sin que hasta ahora sepamos el volumen de salmueras ni su contenido de litio. Este estudio fue calificado por el Servicio Geológico de Estados Unidos como recursos y no como reservas (recursos que pueden ser explotados económicamente). Seguramente se trata de un enorme volumen de salmueras con muy bajo contenido de litio.
El estudio del Salar de Uyuni realizado por la institución francesa ORSTOM y la UMSA en la década de 1970 y 1980 fue hasta ahora el trabajo más completo. Mediante la perforación de 41 taladros y la excavación de 26 pozos estableció una” reserva” de 8,9 Mt de litio con un contenido de 542 mg/l (equivalentes a 0,044% para una densidad de la salmuera de 1.220 gramos por litro) y un volumen de salmueras de 16,5 x 109 m3. Por la baja densidad de perforación (1 taladro o pozo cada 149 km2 no se consideró como reserva, pero los datos deben estar cerca a la realidad. Se realizaron muchas más perforaciones en la parte más rica del salar, en la desembocadura del Río Grande.
Según el geólogo francés Francois Risacher que elaboró el informe Estudio económico del Salar de Uyuni en 1989, “No hay otros lugares en el salar donde las salmueras se concentran tanto. Se puede notar algunos aumentos cerca de la orilla al Este, Norte y Sud-Oeste, pero éstos son insuficientes para justificar una explotación en estos lugares. Solamente la zona del Río Grande presenta el potencial más favorable”. En esta zona para un volumen de salmuera de 690 x 106 m3 con un contenido de litio de 1.800 mg/l (0,148% similar al contenido de casi todo el Salar de Atacama) con 430.000 t de litio. El 0,044% de contenido de todo el Salar de Uyuni representa el 29% del contenido del Salar de Atacama con 0,15%.
Un informe de la Comisión Chilena del Cobre de 2013 da contenidos de litio y potasio, relación Mg/Li y superficie de 15 salares del Triángulo del Litio en Argentina, Bolivia y Chile. Entre los bolivianos llama la atención el pequeño Salar de Pastos Grandes de 100 Km2, que contiene la segunda concentración de litio con 1.033 ppm (0,085%) después de Atacama y una relación Mg/Li de 2,2/1, la segunda más baja después del Salar del Hombre Muerto en Argentina, lo que facilitaría la producción de carbonato de litio grado batería. Seguramente una empresa privada ya lo hubiera puesto en producción, pero lo prohíben la Constitución Política del Estado (CPE) y la Ley de Minería.
Gas natural
La actual difícil situación económica empeorará mucho más cuando se tenga que importar gas natural porque de la energía eléctrica generada en el país aproximadamente el 65% es con gas natural. Subirá mucho el costo de la energía eléctrica y encarecerá todo.
Inversión privada
Todos los países socialistas y comunistas que sanearon su economía lo hicieron apelando a la inversión privada. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se disolvió en diciembre de 1991, debido a su profunda crisis política, social y, sobre todo, a su colapso económico debido a su rígido modelo de planificación centralizada. Se fragmentó en 15 repúblicas independientes que apelaron a la inversión privada para sanear sus economías, incluida Rusia. Los millones de muertes por hambre ocurridas en China Comunista cuando Mao Tse Tung, cambiaron drásticamente desde 1978, cuando el gobierno comunista chino dio garantías absolutas a la inversión privada internacional y por los bajos salarios pagados, todas las fábricas de Estados Unidos y de Europa se trasladaron a China que se volvió la fábrica del mundo y actualmente es la segunda economía del mundo.
Además de la ex URSS y China lo prueban los descalabros económicos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, que desaprovechó la mayor época de bonanza económica de su historia por las exportaciones de gas natural, que generaron enormes ingresos fiscales. Otros países como Japón, Singapur, India, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán etc. han mejorado notablemente sus economías gracias a la inversión privada.
Resulta claro que solo una elevada inversión privada extranjera para hacer exploraciones mineras y formar nuevas empresas, exploraciones hidrocarburíferas para generar nuevas reservas de gas natural e inversiones para establecer nuevas industrias, puede sacarnos de nuestra recesión económica, pero para ello como ya indiqué en varios artículos, es urgente cambiar la CPE que es totalmente anti inversión. No podemos seguir perdiendo más el tiempo, sabiendo cuál es la única manera de fortalecer nuestra maltrecha economía.
