El paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) tiene escaso respaldo en el país: seis Central Obrera Departamental (COD) no acataron la medida y solo La Paz, Oruro y Cochabamba registran apoyo parcial y dividido.
La convocatoria impulsada por la COB no logró consolidar una respuesta uniforme en los nueve departamentos. En gran parte del país, las actividades laborales, comerciales y educativas continuaron con relativa normalidad, mientras distintas dirigencias regionales marcaron distancia de las movilizaciones.
Uno de los rechazos más contundentes surgió desde Santa Cruz, donde la Central Obrera Departamental decidió no sumarse al paro y cuestionó la cercanía de la COB con sectores vinculados al evismo. La dirigencia regional sostuvo que no respaldará medidas que, a su juicio, puedan generar inestabilidad política o afectar el orden constitucional.
La situación también mostró fracturas en Cochabamba. Aunque algunos sectores participaron en protestas, la dirigencia departamental remarcó que las demandas debían mantenerse en el ámbito laboral y no orientarse hacia pedidos de renuncia presidencial. Además, varias organizaciones optaron únicamente por movilizaciones temporales y descartaron adherirse a una paralización indefinida.
En Chuquisaca, la COD resolvió priorizar las actividades relacionadas con la conmemoración del Grito Libertario y dejó de lado cualquier adhesión al paro. En tanto, en Potosí el impacto de la convocatoria fue reducido y solo se registraron protestas simbólicas durante una jornada.
En La Paz se observaron marchas y algunos bloqueos promovidos principalmente por sectores campesinos y gremiales; sin embargo, buena parte del comercio, el transporte y otras actividades urbanas funcionaron con normalidad. Oruro presentó movilizaciones aisladas, aunque maestros, personal de salud y trabajadores municipales mantuvieron sus labores habituales.
Beni y Pando tampoco evidenciaron una adhesión significativa a la medida, consolidando un escenario de bajo alcance nacional para la convocatoria de la COB.
El panorama deja en evidencia las dificultades de la organización matriz de los trabajadores para articular una movilización unificada y refleja las diferencias internas existentes entre las dirigencias departamentales frente a la estrategia de presión asumida por el ente sindical.
