Un bombardeo masivo de ocho horas contra la capital ucraniana dejó este jueves un saldo trágico de 16 fallecidos, entre ellos dos niños, y más de medio centenar de heridos.
Las fuerzas rusas lanzaron una oleada de 675 drones y 56 misiles, logrando impactar edificios residenciales, un supermercado y un centro de negocios.
Zelenski denunció que uno de los misiles utilizados fue fabricado recientemente, lo que evidencia que Rusia sigue evadiendo las sanciones internacionales para obtener componentes tecnológicos.
Aunque la defensa aérea ucraniana logró interceptar la mayoría de los proyectiles, los daños se extendieron a ocho distritos de Kiev y otras regiones como Járkiv y Odesa.
El mandatario ucraniano instó a sus aliados a no guardar silencio ante lo que calificó como una clara señal de que el Kremlin no tiene intención de terminar la guerra, mientras la Fiscalía ya investiga los hechos como un nuevo crimen de guerra. (Agencias)
