Con la presencia de los marchistas campesinos e indígenas de Pando y Beni, la Cámara de Senadores aprobó ayer la abrogación de la Ley 1720 con algunas modificaciones y vuelve a la Cámara de Diputados para revisión, en medio de protestas y bloqueos registrados en distintas regiones del país.
Las disposiciones transitorias establecen que, en un plazo no mayor a 60 días, las cámaras de Senadores y Diputados deberán concertar un nuevo marco normativo que defina procedimientos, coordinaciones y salvaguardas para que la pequeña propiedad agraria pueda acceder a beneficios mediante procesos técnicos, administrativos y legales voluntarios, preservando la exclusión de áreas protegidas.
Además, el texto señala que el proceso de concertación deberá garantizar la participación de entidades nacionales y departamentales con representatividad y legalidad verificadas.
PIE DE FOTO
