Samsung ha dado a conocer los resultados de un estudio pionero en el que el Galaxy Watch6 fue capaz de predecir episodios de síncope vasovagal con hasta cinco minutos de antelación. Este tiempo resulta crucial para que los pacientes puedan reaccionar: sentarse, pedir ayuda o sujetarse antes de perder la consciencia.
El trabajo, realizado en colaboración con el Hospital Gwangmyeong de la Universidad Chung-Ang (Corea del Sur), es el primero en utilizar un smartwatch comercial para este tipo de predicciones. Los hallazgos se publicaron en el European Heart Journal – Digital Health y se basan en pruebas de desmayo inducido en 132 pacientes con sospecha de síncope vasovagal.
Los resultados son prometedores: el Galaxy Watch6 alcanzó una precisión del 84,6%, con una sensibilidad del 90% (detectando nueve de cada diez episodios reales) y una especificidad del 64%, lo que refleja margen de mejora en la reducción de falsos positivos.
Cómo funciona la predicción de desmayos El síncope vasovagal ocurre cuando la frecuencia cardíaca y la presión arterial descienden de forma brusca, provocando una pérdida temporal de la consciencia. Según el doctor Junhwan Cho, líder del equipo de investigación, hasta un 40% de las personas lo experimenta alguna vez y un tercio sufre episodios recurrentes que pueden derivar en lesiones por caídas.
El Galaxy Watch6 utiliza su sensor de fotopletismografía (PPG) para medir el flujo sanguíneo mediante luz y calcular la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV). Un algoritmo de inteligencia artificial analiza estos patrones en tiempo real y emite una alerta cuando detecta señales previas al desmayo, con un margen de hasta cinco minutos.
El doctor Cho subraya que este margen puede marcar la diferencia, ya que permite a los pacientes colocarse en una posición segura o pedir ayuda, reduciendo el riesgo de fracturas y traumatismos.
De la reacción a la prevención Desde Samsung, Jongmin Choi, responsable del grupo de I+D de Salud en Mobile eXperience, enmarca este avance dentro de la estrategia de la compañía de pasar del cuidado reactivo al preventivo. La firma ya trabaja en tecnologías de salud cerebral para wearables, orientadas a detectar deterioro cognitivo, y planea seguir ampliando las capacidades de monitorización en colaboración con instituciones médicas.
La ejecución de estos análisis directamente en el reloj, sin depender de la nube, requiere una gran capacidad de procesamiento local. Los próximos Galaxy Watch, que incorporarán el chip Snapdragon Wear Elite de 3 nm, están diseñados específicamente para manejar datos de salud en tiempo real, lo que apunta a un futuro en el que la predicción de síncopes se convierta en una función estable.
Aunque la especificidad del 64% indica que aún hay margen de mejora, el estudio ofrece datos sólidos que respaldan la viabilidad de integrar esta función en futuros modelos de Galaxy Watch. Samsung anuncia que continuará investigando y perfeccionando la tecnología, con el objetivo de que sus dispositivos no solo monitoricen la salud, sino que también anticipen riesgos y ayuden a prevenir lesiones.
Este avance sitúa al Galaxy Watch6 como un referente en el uso de la inteligencia artificial aplicada a la salud, demostrando que los wearables pueden ir más allá del seguimiento básico y convertirse en herramientas de prevención médica.
