En el cierre del “Encuentro Nacional por Bolivia”, el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, cuestionó que exautoridades se den a la tarea de criticar las actuales políticas del gobierno para mejorar la economía y las condiciones de vida de los bolivianos, asegurando que, tarde o temprano, Evo Morales y Luis Arce responderán ante la justicia por todo el daño provocado al país en los últimos veinte años.
En su discurso, el Jefe de Estado pidió no confundir al “Estado tranca” con una patria generosa que siempre dio condiciones y oportunidades de crecer.
Según Paz, uno de los mejores ejemplos para demostrar el amor de la patria fue que incluso dio mar a sus hijos, condición que se perdió por errores históricos, posteriormente fueron decisiones políticas las que sepultaron toda posibilidad de hablar del tema para encontrar una solución.
En ese sentido, reprochó que la autoridad responsable de haber perdido jurídicamente una importante oportunidad de resolver el tema del enclaustramiento marítimo boliviano ahora salga a criticar cuanta gestión se hace para reencaminar la política exterior y las condiciones de vida de los bolivianos en países vecinos como Chile.
“Un presidente ahora se hace al loco y reivindica el tema (del mar), el otro presidente va y perdió el Silala, también se hace al loco”, dijo.
Para el Primer Mandatario, es completamente reprochable que aquellos expresidentes responsables de haber conducido equivocadamente temas como la reivindicación marítima o la defensa del las Aguas del Silala, ahora se den el lujo de hablar del tema y hacer críticas a las gestiones para abrir el comercio con Chile y ver la posibilidad de mejorar las condiciones laborales para bolivianos que residen en ese país.
“Ese no es un problema marítimo, es el derecho del boliviano con una de sus cinco fronteras para poder crecer y desarrollarse”, puntualizó el presidente, calificando como un descaro que quienes cerraron toda opción jurídica para hablar del tema marítimo, ahora cuestionen a la actual administración por buscar oportunidades de desarrollo.
“No sean descarados, acuérdense bolivianos, tarde o temprano como cualquiera de nosotros, la justicia va llegar y (Evo Morales) tendrá que responder no solo por sus acciones personales, sino por el daño económico y el daño que le hizo a la patria durante veinte años. Él y su ahijado porque Arce fue su ahijado”, apuntó el primer mandatario en medio del aplauso de los presentes.
Finalmente, Paz aseguró que al final de su gestión deberá responder y hacerse responsable por sus acciones, con la diferencia de que no buscará responsabilizar a otras personas por su proceder.
“Yo tendré que hacerme responsable de mis acciones de aquí a cinco años, pero no le voy a echar la culpa a otro”, sostuvo.
Ayer, en la ciudad de Cochabamba, se llevó adelante el denominado “Gran Encuentro Nacional” convocado por el gobierno del presidente Rodrigo Paz para garantizar la unidad del país, la reconstrucción institucional y el impulso de un nuevo ciclo político y económico.
Del inédito encuentro participaron autoridades del Gobierno central, representantes de Órganos del Estado, organizaciones campesinas, pueblos originarios, alcaldes, gobernadores, universidades y otros sectores sociales.
El primer mandatario dijo que el país enfrenta una crisis estructural que debe ser encarada de manera conjunta. “Bolivia está ante un desafío que tenemos que superarlo juntos. Hoy nos convocamos porque Bolivia nos ha convocado”, afirmó.
Durante su intervención, cuestionó el modelo político y económico aplicado en las últimas dos décadas y aseveró haber recibido una estructura estatal debilitada. “Nos entregaron un país quebrado en todos los niveles de institucionalidad”, expresó.
Asimismo, remarcó que el proceso electoral marcó un cambio de rumbo político en el país. “Bolivia eligió su equipo. El 17 de agosto Bolivia decidió cambiar”, precisó, añadiendo que el país dejó atrás “la hegemonía de un solo partido” para abrir una nueva etapa de pluralidad y consensos.
“El mandato es claro: nunca más un partido hegemónico, nunca más un caudillo, nunca más instituciones corruptas”, explicó, al señalar que el encuentro representa “un ejercicio democrático de consensos, de diálogo, no de imposición”.
También advirtió sobre intentos de desestabilización y ataques contra el proceso democrático. “Existe un sicariato que no quiere que la corrupción se vaya, que no quiere la transparencia y que no quiere que las instituciones sean útiles para las regiones”, declaró.
En ese contexto, defendió la necesidad de impulsar reformas estructurales y anunció la presentación de más de diez proyectos normativos orientados a transformar la economía y fortalecer el desarrollo regional. “Todo dentro de la democracia, nada fuera de ella”, enfatizó.
En la parte final de su discurso, pidió superar la lógica de confrontación y bloqueos que, según dijo, frenan el desarrollo nacional. “La lógica del bloqueo la tenemos que superar. La lógica del bloqueo la tenemos que realmente trabajar entre los bolivianos”, acotó.
Convocó a todos los sectores a trabajar de manera conjunta para superar la crisis y consolidar la unidad nacional. “Extiendo la mano a todos y los convoco a trabajar juntos en una agenda de país para consolidar la estabilidad económica y la unidad de Bolivia”, afirmó.
“Somos hijos de la patria y debemos honrarla”, concluyó el mandatario, antes de cerrar la inauguración del encuentro con un mensaje dirigido a la población: “que sea un éxito el día de hoy para los bolivianos y bolivianas que nos están viendo con la esperanza de sacar Bolivia adelante”.
