Con el patrocinio de la Embajada de Italia, la iglesia de la Exaltación acogió una presentación musical de nivel internacional. El ensamble Lux Terrae protagonizó el concierto “Il canto del violino”, una propuesta inmersiva que logró revivir la potencia sonora y la estética del Seicento italiano en un encuentro marcado por la excelencia técnica.
La velada no solo fue un despliegue de talento, sino un encuentro de la comunidad local y residentes italianos que se unieron para celebrar el patrimonio musical universal. El Embajador de Italia, Fabio Messineo, presente en el evento, elogió la altísima calidad interpretativa y el compromiso de los músicos por estrechar los lazos culturales entre ambas naciones.
El corazón del concierto fue la interpretación de Neyza Copa (violín barroco y dirección), Neyén Finot Copa (violín barroco) y Gabriele Marzella (órgano), quienes demostraron por qué son referentes de la música antigua. Con el uso de instrumentos de época y el dominio de la técnica de la «diminución» —el arte de adornar melodías para crear nuevas texturas—, el trío recreó con fidelidad los «afectos» y pasiones que definieron la música de maestros como Fontana, Frescobaldi y Corelli.
Uno de los momentos más significativos fue la presentación de su nuevo proyecto discográfico, “In stile passeggiato”, grabado bajo el prestigioso sello Da Vinci Classics. Este trabajo es un «abrazo virtual» entre épocas, donde los músicos no solo interpretan el repertorio clásico, sino que proponen composiciones propias inspiradas en los códigos del siglo XVII.
La trayectoria de los intérpretes dio un brillo especial a la noche. Neyza Copa, con una formación envidiable en Europa y Estados Unidos, ha llevado el barroco boliviano e italiano a las salas más prestigiosas del mundo. Por su parte, Gabriele Marzella, virtuoso del clavecín y el órgano, aportó la solidez del bajo continuo, mientras que el joven Neyén Finot, formado en la escuela milanesa, reafirmó su lugar como una de las promesas más brillantes del violín barroco.
Al finalizar, el público premió a los intérpretes con una cerrada ovación, sellando una noche donde el arte y la técnica se fundieron en una sola armonía. frente a un templo completamente colmado.
El esplendor del Barroco italiano en Iglesia de la Exaltación
- Advertisment -
