Mientras sectores sindicales amenazan con medidas de presión, el economista Alejandro Banegas advirtió que el costo de paralizar el país asciende a los 55 millones de dólares diarios, una cifra devastadora para una economía que ya se encuentra en terreno negativo.
Según expertos, Bolivia no solo atraviesa un estancamiento, sino una recesión económica consolidada. Tras cerrar el 2025 con cifras negativas, las proyecciones para este 2026 sugieren que la caída será aún más estrepitosa.
Banegas apuntó que existe una marcada brecha entre las expectativas del Ejecutivo y las de las entidades financieras globales. Mientras el Gobierno proyecta una contracción “modesta” del 1.28%, organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúan la caída de la economía boliviana entre el 3.2% y el 3.3%.
“Es muy probable que para el 2026 la recesión económica sea el doble de lo negativo que fue en la gestión pasada”, señaló el economista, enfatizando que el país “no está para tener paros ni bloqueos”.
En este contexto, el sector productivo observa con extrema preocupación las demandas de incremento salarial. Los economistas coinciden en que un alza sería “nociva”, considerando el complejo escenario geopolítico internacional. El conflicto en Medio Oriente ha disparado el precio del petróleo a niveles cercanos a los 110 dólares por barril, lo que presiona las arcas del Estado boliviano y eleva los costos operativos de la industria nacional.
Para salir del estancamiento, Banegas sostiene que Bolivia debe transitar urgentemente de un “modo crisis” a un “modo inversión”. Sin embargo, este cambio requiere de seguridad jurídica y herramientas legales que actualmente se encuentran estancadas en el ámbito político.
La falta de aprobación de leyes importantes en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) es señalada como el principal freno para la reactivación.
Dijo que la Ley de Hidrocarburos es vital para atraer capitales extranjeros, la de turismo es alternativa de generación de divisas y las leyes de fomento a la inversión dinamizarán el sector privado.
“Actualmente esas leyes no se están aprobando. La preocupación no es solo económica, sino también política”, concluyó el analista, subrayando que la parálisis legislativa y los conflictos sociales podrían sentenciar el futuro financiero del país en el corto plazo. (Santa Cruz, con datos de Red Uno)
Según economistas
Bolivia pierde 55 millones de dólares por cada día de paro
> Analistas advierten que la contracción económica para este 2026 podría ser el doble de grave que la registrada el año pasado.
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