La Cámara de Representantes aprobó poner fin al cierre parcial del gobierno más prolongado en la historia de Estados Unidos, que se extendió por 76 días debido a una disputa presupuestaria sobre el control migratorio.
El proyecto de ley, que ahora pasa a manos de Donald Trump para su firma inmediata, restaura el financiamiento operativo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), eliminando así el riesgo inminente de colapso en la seguridad aeroportuaria y los servicios de transporte que amenazaban con paralizar el país.
El acuerdo, sin embargo, es una solución parcial: los fondos destinados específicamente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza fueron excluidos de esta medida para destrabar el proceso.
Para evitar nuevos bloqueos demócratas, los republicanos recurrirán a un proceso de conciliación presupuestaria que busca asegurar 70,000 millones de dólares para deportaciones y control migratorio durante el resto del mandato de Trump, garantizando así su autonomía financiera frente a la oposición legislativa. (Agencias)
