En el corazón de la provincia Sajama, donde el viento del altiplano custodia siglos de historia, la Iglesia de Curahuara de Carangas se prepara para un proceso de recuperación integral. Este monumento, bautizado mundialmente como la «Capilla Sixtina del Altiplano» debido a sus extraordinarios murales coloniales, será objeto de una restauración profunda gracias a una inversión de 66.240 dólares otorgados por el Fondo de Preservación Cultural de Estados Unidos (AFCP). El proyecto, que tendrá una duración de aproximadamente seis meses, fue presentado oficialmente ayer, en acto realizado en el Patio de Culturas del Palacio Chico, sede del Viceministerio de Culturas.
En la oportunidad, la Arquitecta Josefina Matas, presidenta del CICO Bolivia, aportó la visión técnica y ética del proyecto. Para Matas, Curahuara no es un objeto, sino un «sistema patrimonial complejo». En su intervención, fue enfática sobre la gravedad de la situación actual:
«El Templo de Curahuara de Carangas… no es únicamente una obra arquitectónica excepcional, es un sistema patrimonial complejo donde confluyen arquitectura, pintura mural, territorio y comunidad. Es un patrimonio vivo, en uso, que ha atravesado siglos manteniendo su función, su sentido y su valor simbólico. El diagnóstico que hemos realizado es claro y también urgente. El deterioro de la cubierta de paja ha provocado la pérdida de su capacidad protectora, generando filtraciones, humedad y alteraciones en el equilibrio hidrotérmico del edificio, lo que pone en riesgo directo la conservación de su sistema de pintura mural interior».
Matas explicó que la intervención se basa en la «mínima intervención, la compatibilidad material, la reversibilidad relativa y el respeto por la autenticidad», utilizando materiales como paja brava, adobe y cal, pues «las técnicas tradicionales no son un recurso del pasado, son una condición de sostenibilidad hacia el futuro».
La fe y la historia. «Una joya única en el país»
Monseñor Cristóbal Bialasik, Obispo de la Diócesis de Oruro, recordó el valor espiritual del templo y la fragilidad de su estructura original, que ha sido alterada por soluciones temporales que hoy se buscan revertir. «Desde hace algunos años estamos buscando financiamiento para cambiar el techo de la Capilla Sixtina. Y el techo no aguanta mucho tiempo porque es de paja. Y para asegurar todavía hemos puesto calamina en varios lugares. Ustedes saben bien que calamina también calentándose quema la paja y la paja muchas veces se humedece y se destroza más rápidamente. Pero esta obra que presenciamos hoy es una maravilla y una bendición de Dios… Curahuara de Carangas es Capilla Sixtina llamamos, es una joya y la única yo diría en todo el país».
Diplomacia y protección del patrimonio
La jefa de Misión de Estados Unidos, Debra Hevia, destacó que este proyecto forma parte de los 26 años de cooperación cultural con Bolivia y la celebración del aniversario Freedom250. Sobre el compromiso entre ambos países, manifestó: «Este templo no solo es bello; su estilo arquitectónico y los murales interiores nos cuentan la historia de Bolivia y los queremos proteger para compartir con el mundo. Este proyecto marca más de 26 años de cooperación en la protección del patrimonio cultural boliviano. Es una forma de fortalecer los lazos de amistad y entendimiento mutuo entre nuestros pueblos, trabajando juntos no solo en la restauración, sino en el combate contra el tráfico ilícito de objetos patrimoniales”.
En un momento distendido del acto, Hevia compartió una anécdota personal sobre su visita al templo y el simbolismo de su arte: «Me encanta especialmente este mural que muestra cómo vamos a sufrir en el purgatorio; pero el Padre me dijo que no es para sufrir, es para aprender a amar mejor. Y me encanta esta visión: aprender a amar mejor».
Cultura como patriotismo
Finalmente, el viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, Andrés Aramayo Bejarano, posicionó la restauración como un acto de soberanía y desarrollo económico local. «Proteger nuestro patrimonio histórico y cultural es también defender quiénes somos, es también defender nuestro patrimonio… para evitar la expropiación y para evitar el tráfico de piezas importantes. Mostrar y defender nuestra cultura también es patriotismo. Curahuara de Carangas tiene una historia muy importante… y esta denominación no es menor, la Capilla Sixtina de los Andes no es cualquier cosa. Queremos articular acciones para que no simplemente sea una restauración, sino se pueda convertir en un medio de vida, en un punto de desarrollo económico-social a través del turismo».
Aramayo detalló que la inversión se destinará específicamente a «reparar e impermeabilizar los techos de paja, reconstruir los contrafuertes que sostienen el templo, restaurar los muros y las fachadas exteriores», asegurando que los murales del siglo XVIII perduren por siglos más.
SOBRE EL FONDO DE PRESERVACION CULTURAL DE ESTADOS UNIDOS
El Fondo de Preservación Cultural de Estados Unidos (U.S. Ambassadors Fund for Cultural Preservation, o AFCP por sus siglas en inglés) es un programa del Departamento de Estado que apoya la preservación del patrimonio cultural en países en desarrollo alrededor del mundo. Desde su creación en 2001, el AFCP ha financiado más de 1,000 proyectos en más de 130 países, proporcionando subvenciones directas para la restauración de sitios históricos, la preservación de colecciones de museos, la conservación de manuscritos y documentos antiguos, y la protección de formas de expresión cultural tradicional como la música, la danza y las lenguas. En Bolivia, este Fondo ha financiado proyectos desde 2001, con un valor de más de dos millones de dólares en total.
