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Gobierno provisional y Asamblea Constituyente

Cuando una nación ha sido víctima de la mitomanía y la cleptocracia, es sometida a un régimen que hace retroceder el proceso histórico, de la nación al coloniaje o del capitalismo al feudalismo y la esclavitud. Entonces en el pueblo crece el deseo de tener, en vez de un gobierno reaccionario, a un gobierno que ponga las cosas en orden. Y surge una insurrección, revolución o golpe de Estado, para convocar necesariamente a una Asamblea Constituyente que garantice la sustitución del gobierno cuestionado.

Esa Asamblea debe ser realizada por un gobierno provisional, producto de la insurrección. Será llevada a efecto en medio de las más altas libertades que otorgue el gobierno transitorio que representa la voluntad popular. Es más, debe reorientar el curso de la historia nacional y seguir al movimiento social en su camino.

En todo caso, se debe evitar la restauración de las fuerzas reaccionarias que seguirán queriendo volver al poder para satisfacer sus ambiciones y aplacar, por tal motivo, a las fuerzas transformadoras, así como disponer de vidas y haciendas. Pero es necesario subrayar que la voluntad popular no debe limitarse a conservar y poner en funcionamiento una Asamblea que solo tenga el nombre de tal, sino que debe tener la fuerza y dedicación para hacer cambios importantes.

Por ello no se debe repetir lo que pasó con la Constituyente de 1899. En ese tiempo, enseguida de la victoria popular, se llamó a una Constituyente que se limitó a pactar con el gobierno derrotado en una guerra civil, el cual prorrogó el viejo régimen, corregido y aumentado, lo que causó grandes padecimientos, pérdidas de territorio, matanzas, crisis económica, etc. Tal situación duró hasta l952. Algo parecido sucedió en 2019, cuando la insurrección popular no produjo un gobierno provisional capaz, sino un cogobierno con el MAS, partido depuesto. Finalmente, el masismo volvió al poder, iniciando otra época reaccionaria, hasta que acabó con la realización de las elecciones de 2025.

Esa es la importancia del gobierno provisional, que es resultado de la insurrección. Además, un levantamiento popular, es independiente de la voluntad de los individuos. Se trata de un movimiento social espontáneo, sometido a leyes propias y, durante su realización, está obligado a cumplir los objetivos trazados en cada caso. En esa forma, el levantamiento popular no puede ser conducido por aprendices.

La insurrección espontánea de noviembre de 2019, no cumplió sus objetivos, excepto hacer escapar a Evo Morales y Álvaro García Linera hasta México. Solo pudo dar paso al gobierno de Jeanine Añez, que no cumplió con los objetivos señalados por la protesta social masiva. Pese a que la mencionada insurrección quedó frustrada, es posible que en otra oportunidad se realice a plenitud. En efecto, el deseo de levantamiento popular sigue latente porque el anterior no cumplió su misión histórica, para la cual es muy importante contar con un buen gobierno provisional, que oriente las tareas de una Constituyente, para lograr transformaciones profundas. 

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