Sobre cómo te llegó el proyecto…
Me enviaron el guion y, en ese momento, ya sabía que Zazie estaba confirmada para el proyecto. Entonces, lo mío fue decir, “Bueno… ¡sí!”. Me dieron un poco de información sobre Kirill, vi lo que llaman un deck –unas fotos e información– y leí el guion. En realidad, no soy muy fan del terror, me asusto muy fácilmente, así que pensaba: “Mm, ah”. Pero me gustó; simplemente, me pareció interesante. Había suficientes elementos que me hacían pensar: “Oh, eso no me lo esperaba”. Y me gustó el factor de la secta, me pareció bastante novedoso para el género. Y también era divertido. Me gustan las cosas que parecen reales, lo que incluye el drama, la comedia y todo eso.
Sobre lo que te atrajo del papel de María…
Creo que María es un personaje bastante inesperado, por lo que termina haciendo con la información que recibe. Toma una decisión que, me parece que, a mucha gente le provocará un “¿qué?”. Es una elección desconcertante, pero la decide así porque está profundamente herida y carga con mucho dolor. Y ahí es donde entra la complejidad, algo con lo que es fácil conectar. Eso es justo lo que busco en los personajes que interpreto: que no sean unidimensionales. Que tengan un pasado que influya en su futuro y en cada una de sus decisiones.
Sobre el ambiente en el Virgil…
El set de filmación era inquietante. Diría que estar en el Virgil te ponía los pelos de punta. ¡Daba miedo! Pero también fue divertido trabajar con todos mis amigos. No me gusta nada estar asustada, así que elijo llenar todas esas cosas que dan miedo con pensamientos felices. Creo que Kirill y todo nuestro equipo de diseño hicieron un trabajo magnífico al darle tanto carácter al Virgil. No es solo un hotel espeluznante, tiene mucho color y, la forma en que decidieron decorarlo con muebles de diferentes épocas. Como radiadores antiguos, muy al estilo de Nueva York. ¡Era un set de filmación verdaderamente precioso cuando no estaba salpicado de sangre.
Sobre trabajar con el guionista y director Kirill Sokolov…
Conocí a Kirill en Los Ángeles unas semanas antes de ir a Ciudad del Cabo, y él fue realmente el factor decisivo para mí, porque me cuesta mucho ver películas de terror. Siempre busco aquello que, a mi parecer, diferenciará un proyecto… y eso es el reparto, los productores, el director. Y cuando lo conocí, me pareció tan apasionado y trajo consigo toda su lista de tomas. Ya tenía cada toma planeada. Entonces, yo sabía que habría una cantidad increíble de acrobacias con stunts, montajes y dispositivos para efectos prácticos, sangre salpicando y todo eso. Pero, conocer al director –que estaba preparado al milímetro y sabía exactamente lo que quería– fue verdaderamente bueno para mí. Creo que otra de las cosas que más me gustan de Kirill es que, probablemente, sea la persona más honesta que he conocido nunca. Es incapaz de decir una mentira o de edulcorar algo, ni nada por el estilo. Si no le gusta algo, entra y dice: “Aquí hay algo que no funciona. Esa toma no ha salido bien. Vamos a volver a hacerlo”. Y yo le digo: “Genial, así de claro. Dímelo”. O entra y dice: “Ha sido increíble. Bien. No hace falta volver a hacerlo”.
Sobre el entrenamiento para las secuencias de acrobacias (stunts) y peleas de la película…
La verdad es que no tuve que hacer tanto como Zazie. Zazie es una bestia. Literalmente… bueno, ni siquiera estoy segura de que yo pudiera hacerlo al nivel en el que ella lo hace, pero en la única sesión de entrenamiento de stunts que tuve, aprendí a subir una escalera. Sí, aprendí a subir una escalera y a recibir un golpe en la cara. [RÍE] Y luego me amarran, me amordazan y me cargan de un lado a otro. La verdad es que yo no hacía stunts antes; ¡fue algo que me sucedió en esta película! Me colocaron en dispositivos de acrobacias (algo que no había hecho antes y que me emocionaba muchísimo). También me hicieron un body scan por primera vez, lo cual está bastante cool. Ya había tenido pequeñas salpicaduras de sangre antes, pero nada al nivel de esta película. Me sorprendió muchísimo la cantidad de sangre que me lanzaban directo a la cara. Creo que todos estábamos sorprendidos; nadie esperaba que fuera tanta. Al final del día, yo parecía Carrie. Estaba como: “¡Dios mío, es demasiada sangre!”
Sobre lo que le va a encantar al público de TE VAN A MATAR…
Creo que la gente amará muchas cosas de esta película. La acción se filmó de una forma magnificente. Hay una escena en la que Zazie está, literalmente, aniquilando a un grupo de sectarios y hay fuego por todas partes. Lleva un hacha en llamas. Va descalza y cubierta de sangre. La rodaron a cámara lenta y mientras la veía pensé: “Es lo más bonito que he visto en mi vida”.
