En un giro diplomático inesperado al entrar en el segundo mes del conflicto, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este martes que su país tiene la «voluntad necesaria» para poner fin a las hostilidades.
Durante una llamada con el Consejo Europeo, el mandatario iraní condicionó el cese al fuego a la obtención de garantías firmes que eviten futuras agresiones contra su territorio.
Pese a esta apertura, Teherán mantiene el control sobre el Estrecho de Ormuz, permitiendo el paso de crudo únicamente a países aliados y bloqueando el suministro global.
Por su parte, el presidente Donald Trump manifestó estar dispuesto a concluir la campaña militar, incluso si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, para evitar un conflicto prolongado.
Sin embargo, el mandatario estadounidense lanzó una última advertencia a través de sus redes sociales: si no se logra un acuerdo inmediato para reabrir el paso marítimo al comercio mundial, Estados Unidos procederá a destruir la infraestructura civil crítica de Irán, incluyendo pozos petroleros y centrales eléctricas. (Agencias)
