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Análisis económico

Reformas urgentes

Humberto Vacaflor

Con demasiada demora, el gobierno de Rodrigo Paz dice estar trabajando en la eliminación de las trabas, o trancas, según decidió llamarlas, que dejó el “masismo” para frenar las inversiones en minería e hidrocarburos.
En Venezuela, por urgencia propia y por exigencias de Estados Unidos, el gobierno “semichavista” que sucede al chavismo aprobó en una semana una nueva ley de hidrocarburos y en dos, la referida a la minería, con lo cual abrió las compuertas para la llegada de inversiones.
Pero en Bolivia, como lo dijo el jefe de la oposición, el gobierno “semimasista” no aprobó ninguna ley importante para la economía del país, y ahora, cuando está cumpliendo medio año de gestión, informa que ha comenzado a tratar las normas que regulan las actividades legales más importantes, y en el caso de los hidrocarburos, la más urgente, para el país.
Los anuncios del Gobierno revelan la existencia de alguna confusión que podría ser perjudicial, porque alude a la forma en que se distribuirán los ingresos que generen esas actividades, 50/50, en lugar de referirse a la forma cómo piensa atraer las inversiones.
Lo primero tendría que ser remover todos los obstáculos que el MAS puso en la CPE y en las leyes, para impedir, o por lo menos frenar, las inversiones en minería y petróleo.
Quizá lo más difícil sea, en este propósito, eliminar los artículos de la CPE de 2009 que hacen de espanta-inversiones, porque descartan cualquier posibilidad de que los litigios entre los inversionistas y el Estado sean ventilados en tribunales internacionales.
Ese detalle podría explicar la reticencia de las empresas extranjeras a invertir en el país, lo que ha llevado a la actual situación en que se deben importar los combustibles líquidos, y pronto incluso el gas natural, para el consumo interno.
En cuanto a la minería, la eliminación del régimen de “concesiones”, dispuesta por el MAS, ha hecho que en este momento Bolivia no figure en la lista de los países donde las grandes empresas mineras quieren invertir.
Se da el caso de actividades mineras muy activas en territorio chileno, a un metro de la frontera, mientras no existen empresas que quieran trabajar en Bolivia, en este caso también por la disposición que prohíbe operaciones mineras a menos de 50 kilómetros de las fronteras.
El Gobierno deberá darse prisa en la tarea de abrir el país al mundo, como repite el presidente con mucho énfasis retórico, pero que no se refleja en los hechos.
El mensaje de “Bolivia para el mundo y el mundo para Bolivia” requiere que Bolivia le dé al mundo seguridades jurídicas diferentes a las que ofrecía el “masismo”. La inseguridad jurídica que daba el MAS al mundo, llevó a que el mundo no le dé más a Bolivia que la espalada.

PETRÓLEO

El precio del petróleo ha respondido con leves caídas gracias a los anuncios del presidente de EE.UU., que asegura que las conversaciones con Irán son prometedoras. El gobierno iraní dijo que no existen las negociaciones, lo que lleva a los expertos a pensar que Trump está hablando con otras fuerzas dentro de Irán. Un posible candidato es el Artesh, que es el ejército regular de Irán que no responde directamente a la estructura teocrática del ayatola.

ORO

Los mercados más volátiles han empezado a vender oro para cubrir algunas de las pérdidas ocasionadas por la guerra en Irán. La crisis energética que ha generado el conflicto en el Golfo Pérsico afecta a la economía mundial y ha fortalecido el dólar, lo que tiende a reducir el precio del oro. En Bolivia, la caída no es lo suficientemente grande como para frenar miles de operaciones ilegales que contaminan los ríos de la Amazonia.

PLATA

El precio de la plata ha caído en 20%, en lo que va de la guerra de Israel y Estados Unidos en Irán. Sin embargo, el precio es el doble de lo que era el año pasado. La caída se debe a su cualidad doble de metal industrial y de reserva de valor. La guerra en Irán ha elevado las perspectivas de inflación a nivel mundial, al mismo tiempo también ha reducido las expectativas de crecimiento económico, lo que reduce las expectativas de mayor demanda.

Privatización: no

El gobierno de Venezuela, ahora liderado por Delcy Rodríguez, ha rechazado una propuesta de Estados Unidos para modificar su Constitución y privatizar el sector petrolero. El alza en el precio del petróleo y la retirada del portaviones Ford del Caribe para apoyar las operaciones en Medio Oriente le han dado nuevos bríos al gobierno venezolano.

Argentina y Diésel

Argentina importa entre el 20% y el 25% de su diésel, por lo que podría convertirse en otro de los países vecinos donde se prohíba la exportación de combustibles refinados. El año pasado, Bolivia importó el 16% de su diésel desde Argentina, lo que la convierte en nuestro segundo mayor proveedor, después de Chile, de donde recibimos el 34%.

Perú y Diésel

Las terminales portuarias peruanas que reciben el combustible que llega a Bolivia desde ese país, están priorizando el consumo peruano y han frenado la salida del Diésel destinado a Bolivia. Esta, aún no es una política oficial, pero no sería el primer país que lo haga tras la escalada de precios del combustible. China ya ha prohibido exportar refinados.

Lo bueno
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Es que el Gobierno anuncia reformas que permitan la llegada de inversiones extranjeras, como las que están llegando a los países vecinos.

Lo malo
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Es que lo hace con mucha parsimonia, como si no entendiera que se trata de tareas vitales para vigorizar las actividades económicas legales.

Lo feo
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Es que, mientras tanto, las actividades económicas ilegales tienen estrategas muy eficientes y les permiten controlar amplios territorios.

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