La NASA cancelará sus planes para desplegar una estación espacial en órbita lunar y, en su lugar, utilizará sus componentes para construir una base de 20.000 millones de dólares en la superficie de la Luna durante los próximos siete años, según anunció ayer su nuevo director, Jared Isaacman.
Isaacman, quien juró su cargo en la agencia en diciembre, hizo el anuncio en la inauguración de un evento que duró todo el día en la sede de la NASA en Washington, donde detalló los cambios que está introduciendo en el programa lunar insignia de la agencia, Artemis.
«No debería sorprender a nadie que estemos pausando el proyecto Gateway en su formato actual y centrándonos en la infraestructura que respalda las operaciones sostenidas en la superficie lunar», sostuvo Isaacman a los delegados en el evento.
La estación Lunar Gateway, construida en gran parte por las empresas contratistas Northrop Grumman y Lanteris Space Systems, propiedad de Intuitive Machines, estaba concebida como una estación espacial en órbita lunar. Reutilizar la nave para convertirla en una base en la superficie lunar no es tarea sencilla.
«A pesar de algunos de los desafíos reales relacionados con el hardware y los plazos, podemos reutilizar equipos y los compromisos de los socios internacionales para apoyar los objetivos del programa, tanto en superficie como en otros ámbitos», sostuvo Isaacman.
La estación Lunar Gateway fue diseñada para servir tanto como plataforma de investigación como estación de transferencia que los astronautas utilizarían para abordar los módulos lunares antes de descender a la superficie lunar.
Los cambios impuestos por Isaacman al programa lunar estadounidense, el programa estrella de la compañía, en las últimas semanas están transformando contratos por valor de miles de millones de dólares en el marco del proyecto Artemis.
Esto está provocando que las empresas se apresuren a dar respuesta a la urgencia adicional a medida que China avanza hacia su propio alunizaje en 2030.(The Guardian)
