El mercado energético global ha entrado en una fase crítica este martes. El Gobierno de Qatar declaró la cláusula de «fuerza mayor» en sus contratos de exportación de gas a través de la estatal Qatar Energy, afectando suministros hacia China, Corea del Sur, Italia y Bélgica.
La medida responde a los daños severos sufridos en la planta de Ras Laffan tras una oleada de ataques masivos lanzados por el régimen de Irán durante la madrugada.
Mientras Irán impactaba objetivos en el centro de Israel y afectaba la red eléctrica de Kuwait, el presidente Donald Trump afirmó que existen «puntos de acuerdo» para un pacto de paz, versión que Teherán calificó de «noticia falsa» y «operación psicológica».
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la situación es «crítica» para los aliados y urgió a una solución negociada ante la escalada que pone en riesgo el comercio global en el Estrecho de Ormuz. (Agencias)
