Bajo la atmósfera de un patio que, en palabras del Embajador de México, Eduardo Sosa, evocaba el espíritu de un barrio de Coyoacán, la Embajada de México y la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) inauguraron la muestra fotográfica «La pelota vuelve a casa». El evento no fue solo una exposición visual del patrimonio mexicano, sino una celebración de la «familia diplomática» y la pasión deportiva rumbo al Mundial 2026.
El Embajador destacó el hito histórico de que México sea el primer país en albergar por tercera ocasión una Copa del Mundo. «Es un orgullo para México, pero estoy seguro que al mismo tiempo es un orgullo para la gran región latinoamericana», señaló, asegurando que cualquier selección de la región que juegue en suelo mexicano se sentirá como local. Citando una analogía sobre Norteamérica, describió a la región como «uno de los barrios más lindos del planeta», donde los vecinos, a pesar de las diferencias, comparten mucho más de lo que los separa.
Uno de los momentos más aplaudidos fue el mensaje de aliento para la selección boliviana, que se encuentra en México para jugar el repechaje en Nuevo León. «Queremos hacer también de esta velada un signo y un apapacho para la FBF, y un significativo buena suerte».
Para cerrar con broche de oro, el Embajador lanzó una invitación abierta y una dinámica de predicciones: quienes acierten quién levantará la copa, recibirán un premio especial el 11 de junio de 2026, día en que la comunidad se reunirá nuevamente en la residencia de México para vivir juntos la inauguración del Mundial.
«La pelota vuelve a casa», concluyó Sosa, dando paso a un brindis de honor entre amigos, prensa y la comunidad mexicana residente en Bolivia.
«La pelota vuelve a casa», un puente de hermandad entre México y Bolivia
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