El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, resaltó el valor de reforzar la cooperación con Brasil en materia de seguridad y control fronterizo en la visita oficial que hizo ayer el presidente del Estado, Rodrigo Paz, a su homólogo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
La autoridad aclaró que la frontera que comparten Bolivia y Brasil es de aproximadamente 3.500 kilómetros, y, de toda esa distancia, casi 1.600 kilómetros –el 40% del total– son fronteras acuáticas, hecho que vuelve difícil el control y resguardo de estas zonas.
“Esto hace muy complejo el cuidado de las fronteras, la salida del narcotráfico, la salida de productos de la minería ilegal y el contrabando de manera general, ya sea contrabando inverso o contrabando tradicional”, señaló la autoridad refiriéndose a los problemas en las fronteras.
De manera exclusiva, Salinas adelantó que uno de los puntos bilaterales que se tratará son las operaciones espejo; es decir, que ambos países a través de sus comandos militares trabajarán de manera conjunta en sus respectivos territorios a lo largo de la frontera y así tener un mayor control de la Amazonía y los incendios forestales entre Bolivia y Brasil.
Se sostuvo una reunión bilateral ayer en horas de la tarde entre el ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, y su homólogo de Brasil, José Múcio Monteiro Filho, con temas a tratar sobre reforzar la seguridad regional.
Los principales temas que se abordaron en la reunión de ambos jefes de cartera son operaciones conjuntas en las que cada país realiza patrullajes dentro de su respectivo territorio; apoyo tecnológico e interoperabilidad a través de transferencia de capacidades materiales y herramientas para control fronterizo; y programas de capacitación e intercambio educativo, de entrenamiento y doctrinario entre Fuerzas Armadas de los dos países.
