Sebastián Marset es un peligroso narcotraficante de nacionalidad uruguaya que está ligado al tráfico internacional de droga y lavado de dinero, considerado hasta ayer el cuarto hombre más buscado por los Estados Unidos (EEUU). Lideraba una organización responsable del traslado de toneladas de cocaína valuada en millones de dólares hasta Europa.
Marset tenía vínculos con varios grupos criminales a nivel mundial, desde el Primer Comando da Capital (PCC) brasileño hasta la ‘Ndrangheta italiana, pero su figura no solamente resalta entre las dinámicas del narcotráfico y el lavado, pues también fue vinculado a asesinatos, como el del fiscal antimafia de Paraguay, Marcelo Pecci.
Según el portal especializado en crimen organizado Insight Crime, el operativo de seguridad en el que fue capturado el viernes 13 de marzo de 2026 –en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra– estuvo respaldado por la norteamericana Administración para el Control de Drogas (DEA).
Extraditado inmediatamente para ser puesto bajo custodia de la justicia estadounidense, Marset se verá confinado a enfrentar graves acusaciones en el estado de Virginia, luego de que en julio de 2025 uno de sus cómplices, Federico Ezequiel “Capitán” Santoro, se declarase culpable por lavado de dinero proveniente del narcotráfico y fuera sentenciado a 15 años de prisión.
El Departamento de Justicia de EEUU afirma que la organización de Marset, bautizada por su líder como Primer Cartel Uruguayo (PCU), llegó a transportar hasta diez toneladas de cocaína hacia Europa, mediante operaciones en la región del Gran Chaco, comprendida por los territorios de Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Los envíos de droga del PCU a mercados europeos consistían en cuantiosos cargamentos que podían superar las 16 toneladas, llegando a registrar ganancias ilícitas de hasta 17 millones de euros procedentes de un único lote. En tanto, se conoce que el “Rey del Sur” amenazaba con violencia para proteger sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero.
No conforme con el apoyo de Santoro y otros lugartenientes suyos para el blanqueamiento de su millonaria fortuna, Marset también utilizó empresas registradas en Sudamérica y Asia para ocultar el origen de las transferencias mediante la falsificación de facturas, llegando a dirigir el movimiento de 11 millones de dólares por entre bancos norteamericanos.
PRIMEROS PASOS
El primer contacto de Marset con el crimen organizado data de 2012, cuando fue arrestado y detenido en una peligrosa prisión de Uruguay por un envío sustancial de marihuana proveniente del familiar del expresidente paraguayo, Horacio Cartes.
Se presume que, tras pasar cinco años en prisión, Marset comenzó a forjar contactos con el PCC y, al recobrar su libertad en 2018, realizó varios viajes por Sudamérica para ampliar sus conexiones, llegando a Bolivia en agosto de ese año, supuestamente para asociarse con proveedores locales de cocaína.
En 2019, Marset se estableció en Paraguay, donde fundó empresas en diferentes sectores que van desde el automovilismo, la promoción de conciertos y la producción musical, llegando a firmar con el club de fútbol Deportivo Capiatá en 2021.
“REY DEL SUR”
Tras ser detenido en Dubái y liberado poco después con apoyo de funcionarios del gobierno uruguayo –que le expidieron un pasaporte renovado con celeridad– en un hecho que levantó las sospechas en Uruguay y provocó las renuncias de varios altos funcionarios, Marset regresó a Bolivia a finales de 2022 para establecerse en Santa Cruz.
Estos hechos motivaron que el gobierno paraguayo inicie una investigación caratulada “Operación A Ultranza PY”, dentro de la cual se presentó cargos criminales contra el “Rey del Sur” y otras 23 personas. Como resultado, ocho individuos fueron arrestados, entre ellos Alberto Koube Ayala, otro socio clave de la organización que ayudó a Marset a blanquear capital.
Bajo el presunto cobijo de autoridades del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que gobernó el país prácticamente por dos décadas, Marset adquirió una mansión, un arsenal de armas e incluso parte de las acciones del club deportivo Leones de El Torno, donde también fue visto jugando con esa camiseta.
Aunque el gobierno boliviano allanó la mansión del capo en julio de 2023 –bajo la administración de Luis Arce Catacora– y logró confiscar armamento, una colección de vehículos lujosos y animales exóticos, no logró encontrarlo. Marset había evadido la captura con su familia y burlado a la justicia boliviana, aunque para algunos, en realidad, solo fue protegido una vez más por autoridades cómplices, para que pueda permanecer en la impunidad. (EL DIARIO, Erbol e Insight Crime)
