El conflicto protagonizado en las más altas esferas del gobierno, por Rodrigo Paz y Edmand Lara, es acerca de quién tiene a su cargo el manejo de la nave del Estado, si una autoridad o dos al mismo tiempo. Ese asunto del poder tiene dos facetas, una histórica y otra política, que consideraremos, empezando por la primera, que debe ser actualizada para aclarar la cuestión.
El tema no es nuevo. El primero en enfrentar este problema fue el presidente Bautista Saavedra, hacia el año 1920. En efecto, Bautista Saavedra y Daniel Salamanca, en 1917 fundaron el Partido Republicano para combatir al Partido Liberal. En julio de 1920, Saavedra dejó a Salamanca en el olvido, aunque éste demandó participar en ese gobierno como “copresidente”, o sea establecer el poder dual.
Saavedra despreció al “hombre símbolo” y éste se pasó a la oposición, alojándose con los liberales (sus enemigos de ayer) para combatir a Saavedra. De esa forma, fracasó el proyecto de formar un gobierno con los dos caudillos. Desde entonces no se habló en Bolivia sobre el poder dual, excepto en el gobierno de Germán Busch, que tenía en su gabinete varios ministros de la oligarquía minera, que manipulaban las decisiones presidenciales. Ese plan fracasó cuando Busch se dio cuenta del engaño, quiso hacer fusilar a su Ministro de Economía y dictó el decreto de 7 de junio, primer gran paso para la nacionalización de la gran minería, que se produjo en 1952.
El tema del doble poder causó mayor interés desde entonces, excepto al principio de la Revolución de abril de 1952, cuando se instauró el gobierno bicéfalo entre el MNR y la COB, que hizo fracasar el retorno de las minas a poder de la Nación, debido al control obrero con derecho a veto de los delegados de la Federación de Mineros.
El escabroso asunto doble, quedó olvidado hasta el golpe de René Barrientos en noviembre de 1964, cuando sus seguidores de la izquierda quisieron nombrar algunos ministros. La protesta fue mayor cuando Juan Lechín, Lidia Gueiler, otros izquierdistas, la COB organizaran la Asamblea del Pueblo, que funcionó en el Senado por unos días, pero Barrientos la disolvió y sus líderes fueron exiliados.
Ante la muerte de Barrientos, gobiernos militares de facto no se acordaron del poder dual, hasta que vino el Gral. Juan José Torres que estuvo a punto de organizar un doble poder con otra Asamblea Popular, pero ese intento fracasó.
Esa cadena de experimentos para instaurar el poder dual quedó latente, porque esa fórmula permitiría a un gobierno establecer el socialismo en Bolivia. En efecto, reapareció con Evo Morales y Álvaro García Linera, seguidos por otros personajes populistas y dirigentes sindicales. Ese proyecto quedó anulado por el carácter autocrático de Morales, quien fue derrocado en 2019.
Cuando Jeanine Añez llegó al gobierno, por desorientación formó el poder dual con los residuos del MAS, que duró unos nueve meses, pero significó su propia caída.
Doble poder político no es algo nuevo
- Advertisment -
